Lo miro arqueando una ceja con escepticismo.
—Un anillo. Un anillo va a lograr que mágicamente nos colemos en El Acervo. —dice Denna y suena más a una afirmación sarcástica que a una pregunta genuina. Si fuera otra situación, me habría arrancado una buena carcajada pero ahora mismo siquiera el hecho de encontrarlo divertido me parece un sentimiento lejano y olvidado. Gaius le dedica una sonrisa sobrada.
—Así es querida, pero eso no es todo. Como les mencioné hace rato, en mis épocas de estudiante solía tener muchos escondites para ver a Bertram y conozco los pasillos de la Academia como la palma de mi mano. Hay alas prácticamente abandonadas y pasadizos secretos por los que pueden pasar sin ser vistos; y antes de que comiences a quejarte —le hecha una mirada que se siente como una bofetada que hasta a mí me hace sentir algo avergonzado. —con este anillo sabrán exactamente por dónde ir.
Doy un paso hacia adelante y lo tomo en mis dedos para observarlo más de cerca. Le doy varias vueltas inspeccionándolo con cautela y curiosidad. Es una pieza de joyería simple pero bonita, con una pequeña gema azul inscrustada en la parte superior. Luego de estudiarlo un momento, vuelvo mi atención al posadero.
—¿Cómo funciona exactamente? Si esto va a guiarnos con tanta precisión entonces significa que tiene un hechizo de vinculación a otro objeto idéntico.
Ya no trato a Gaius como solía hacerlo. Cada vez que me dirijo a él, mi voz está cargada de sospecha y creo que él también puede notarlo.
—Estás en lo correcto, querido elfo. Hay una réplica de este anillo guardado en el Archivo, le pertenecía a Bertram. —intento no transmitir todo lo que siento en este momento con mi rostro, pero dudo estar teniendo éxito. —Se lo dí la noche en la que... —sus palabras se desvanecen.
—¿Cómo sabes que está allí dentro y no lo lleva puesto o lo guarda en su despacho? —le pregunto y en alguna parte de mi interior me siento algo culpable por mi falta de tacto.
—Cuando un estudiante muere en la Academia, todas sus pertenencias son almacenadas en el Acervo, pasas a ser parte de la colección. —dice con ironía. —Si bien Bertram no murió realmente aquella vez, sí lo hizo quién era hasta ese día, por lo que deben haber guardado el anillo junto con el resto de sus cosas allí.
—¿No lo sabes con certeza? —cuando mis palabras salen afiladas y doy otro paso hacia Gaius, veo por el rabillo del ojo que Denna parece querer tomarme del brazo pero se arrepiente en el último instante y se queda en su lugar. —No me agrada este plan, y no me agradas tú Gaius. Ocultas algo y no sé que sea, pero por tu bien, espero que no involucres a Denna en ello. ¿Por qué nos estás ayudando?
No me reconozco en absoluto. Jamás he estado en una postura tan defensiva, ni mucho menos, he estado tan seguro de que podría cambiar rápidamente a una ofensiva de ser necesario. Gaius abre los ojos de par en par y suelta un jadeo mientras muestra las palmas en señal de paz.
—Solo quiero recuperar las cartas que intercambiamos Bertram y yo. Lo prometo. Ni siquiera les pido que me traigan el anillo, solo... quiero las cartas. Es el único recuerdo que me queda de él y sé que siguen allí porque nada nunca es destruido en el Acervo. —su expresión se transforma en una de súplica y nos mira a ambos alternadamente. —Por favor. Son los únicos en los que he sentido que puedo confiar para algo así porque... —hace una larga pausa y se tarda en pronunciar la próxima frase. —...porque sé que lo entenderían si le sucediera algo así a ustedes. Desde el momento en el que los vi entrar a la posada, lo supe. Es decir, mírense.
ESTÁS LEYENDO
Trazando sigilos | #CopaFenix2025
FantasiaEl tiempo se está acabando para Denna y se queda sin opciones. El rumor de un misterioso nigromante conocido como "El Gris", la lleva a comenzar un viaje a través de las tierras pero se encuentra con un contratiempo: Aiden, un elfo. A pesar de no c...
