—Si vuelvo a verte, voy a matarte.
Abro los ojos nuevamente, sorprendido de poder oír su voz. Miro de reojo la flecha clavada junto a mi rostro, hundida en la tierra. Vuelvo a mirarla consternado.
—Denna, ¿por qué...? —No puedo terminar la frase, mi voz se quiebra y las lágrimas arden como hierro fundido.
Cada respiración es dolorosa y cansadora. No sé cuánto tiempo consciente me queda, pero necesito entender qué está sucediendo. Necesito traer a Denna de vuelta. La negra laguna de sus ojos me da escalofríos, todo mi cuerpo me grita que es antinatural, inhumano, peligroso. Retrocede unos pasos, arrancando su tobillo de mi agarre sin esfuerzo, la mirada perdida en algún punto del bosque mientras toma algo de su bolsillo. Lo pone a la altura de sus ojos y comienza a balbucear. Frunzo el ceño sin comprender qué intenta, pero entonces noto el pequeño sobre que sostiene entre sus dedos. ¿Un Alcanzador? No. Imposible. Esos artefactos provienen solo de un lugar. Pestañeo y mis párpados pesan como si fueran a cerrarse para siempre.
Oigo su voz como si estuviera sumergido bajo el agua. Distingo el dialecto de mi raza deslizándose por su lengua con naturalidad, por obra de la magia imbuida en el Alcanzador. Ese pensamiento desencadena otro que me lleva a recorrer su cuerpo con la vista, frenético, y confirmo mi temor. Todos sus sigilos están activados e iluminados, reaccionando al poderoso encantamiento que recita. Pronuncio su nombre intentando detenerla, pero ni siquiera yo mismo oigo mi débil voz. El viento se levanta alrededor y el familiar sonido de chispazos llega desde un punto detrás de mí. El robledal que se cierne sobre nosotros se baña de luz azul y dorada mientras el portal comienza a abrirse. Intento girarme para confirmar que lo que creo que está sucediendo es real y caigo preso de la desesperación. El corazón late dolorosamente en mi garganta y oídos con la sensación de que está a punto de explotar. Siento la adrenalina en cada centímetro de mi cuerpo, también el terror y algo más que aún se está gestando en el centro de mi estómago.
Cuando las partículas de los bordes se estabilizan, veo de reojo las blancas paredes que creí haber olvidado. Varios pares de botas atraviesan el portal y podría jurar que oigo el césped lamentarse al ser pisoteado con tanta impasibilidad. Marchan al unísono creando una sinfonía estremecedora. Quiero cerrar los ojos, en parte para no ver lo que está a punto de suceder, en parte por el agotamiento, pero no puedo. Denna está allí. Ellos están allí.
Utilizando las últimas fuerzas que me quedan, me giro sobre un lado y echo la cabeza hacia atrás para ver la escena. La cabeza me pesa y apenas puedo pensar con claridad. Reconozco al instante el siguiente par de pasos que atraviesa hacia nosotros: ese andar liviano como si flotara, el calzado pulido y labrado, su presencia inconfundible.
Vaeylan.
—Los humanos son estúpidos, pero tú... tú eres un gran exponente. —En una sola zancada corta la distancia hacia Denna y la toma del cuello. Su mano es tan grande que lo rodea por completo sin esfuerzo. Quiero moverme, pero estoy entumecido por el dolor. —Luego de lo que le hiciste a Trevan, te atreves a usar el Alcanzador, un artefacto demasiado delicado para las manos de los cerdos com- —Se interrumpe de pronto como si se le hubiera atascado el aire en la garganta—. ¿Pero qué...? ¿Qué has hecho? Tus ojos...
Denna no tiene expresión alguna en el rostro. Ni miedo ni enojo, nada. Aunque no pueda distinguir con claridad su rostro desde este ángulo, sé que la emoción que la dominaría sería el asco, pero luce completamente vacía. Un gruñido se escapa de mi pecho atrayendo la atención del general hacia mí. Sus cristalinos ojos grises se abren demasiado por un segundo y luego se recompone.
—Príncipe Aiden. —Su voz es un débil susurro. Se aclara la garganta y se vuelve hacia Denna con ira. Le da una sacudida que hace que sus dientes choquen entre sí. Abre la boca para decir algo más, pero ella se le adelanta.
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Trazando sigilos | #CopaFenix2025
FantasíaEl tiempo se está acabando para Denna y se queda sin opciones. El rumor de un misterioso nigromante conocido como "El Gris", la lleva a comenzar un viaje a través de las tierras pero se encuentra con un contratiempo: Aiden, un elfo. A pesar de no c...
