Capítulo 48

579 64 11
                                        

17 de febrero de 2025

Kitty despertó en una habitación. Movió su mano derecha, pero la tenía canalizada. Recordó la noche anterior y cómo sus fuerzas menguaron tras el parte médico. Mientras aguardaba por noticias, se mantuvo lo más fuerte que pudo, mas luego no pudo soportar más y se derrumbó. Le colocaron un suero de hidratación con glucosa, ya que la hipoglucemia fue la causa primordial de su malestar. El bebé estaba bien, afortunadamente, pero debía descansar.

-Kitty... -La voz de su madre se escuchó. Debía haber llegado en algún momento a acompañarla.

-¿Cómo está Max? -preguntó de inmediato.

-Igual -respondió con sinceridad.

Kitty suspiró.

-Cariño, dentro de su gravedad se ha mantenido estable. El médico ha dicho que existen posibilidades de que despierte. Así que mantén la fe. Dentro de poco te darán el alta y nos marcharemos al departamento de tu padre. Entiendo que lo más lógico es que estés cerca de Max y no en Vaduz. Por cierto, no puedo creer que no me hayas dicho que estás embarazada -le recriminó, en broma Charlotte-. ¡Soy casi la última en enterarme!

-¡Lo siento! Quería decirle primero a Max, pero... -La voz se le quebró.

-Verás que pronto lo sabrá. -Charlotte le dió un beso en la frente-. Tu padre y yo estamos muy contentos de saber que seremos abuelos. Y abuelos por ti, algo que nos parecía un imposible.

-No fue premeditado, lo sabes. La vida quiso que fuera así. Yo no lo procuré, pero ahora que está en mí no puedo desearlo más. Solo espero que sea un bebé sano y que no le suceda lo mismo que a mí...

-Confío en que no, Kitty. Existen no pocas posibilidades para que no padezca de esa enfermedad. Desde que nazca contará con suplementos vitamínicos y, por otra parte, la Ciencia avanza constantemente. Quizás cuando arribe a su adolescencia contemos con mejores medicamentos de los que ahora existen.

-Eso espero yo también.

Se hizo una pausa. Charlotte se puso de pie y le despejó a Kitty el cabello que le caía en la cara.

-Hace un rato los padres de Max pasaron a preguntar por ti -le contó lentamente, mientras terminaba su tarea-. Dentro de la angustia y el mal momento que están pasando, fueron muy amables.

Kitty no respondió por unos segundos.

-¿Ellos ya saben que...? -se interrumpió.

-Sí. Cuando te desmayaste lo descubrieron.

-Madre mía... ¿Qué estarán pensando de todo esto?

-Opino que, en estas circunstancias en las que Max lucha por su vida, tu embarazo es más que nunca un motivo de esperanza para todos. Estoy convencida de que ellos también lo creen así.

Kitty no podía estar tan segura. Tenía miedo de que no lo aceptaran como nieto por ser hijo de ella y concebido fuera del matrimonio. Sin embargo, ya ellos habían dejado de preocuparle. Todas sus oraciones estaban puestas en Max. En definitiva, eran él y su hijo, su mayor prioridad.

🏔️❄️🏔️❄️🏔️❄️🏔️❄️🏔️❄️🏔️❄️🏔️❄️🏔️❄️

Caroline se reunió con sus padres en el salón privado que les habían destinado en el hospital. No habían dormido prácticamente nada. Se hallaban en silencio, esperando por noticias, con una angustia que no cesaba. A pesar de lo mucho que Carol podía reprocharle a su padre, sentía pena de verlo tan abatido. El sentido de culpa no lo abandonaría nunca, de eso estaba segura. Su madre, por otra parte, lloraba en silencio.

Corona de nieveHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora