Randall y su mujer se juntaron un día con Isabelle y su novio. Jenna se quedó con sus abuelos, ya que su mamá y Stanley iban a tener una charla con sus amigos. Estaban en un bar. Isabelle y Stanley hablaban de cómo se conocieron y que la familia de Isabelle lo aceptó rápido. Stanley dijo que su novia le había contado de la situación de su hija Jenna.
—Perdón, pero me cuesta creer que un padre abandone a un hijo —dijo Stanley.
—A mí tampoco me gusta lo que está haciendo Aidan, aunque quiera a Jenna a su manera, pero te voy a pedir que no hables mal de mi hermano todo el tiempo y menos enfrente de mi sobrina.
—No te preocupes, Isabelle me pidió lo mismo. Yo tampoco quiero que Jenna tenga resentimiento contra su papá. Ojalá puedan conocerse pronto.
—Por cierto, tenemos otra cosa para contarles, aunque no es tan importante, pero preferimos decirlo ahora que no está Jenna. No queremos pelear en frente de ella si eso ocurre —habló Randall.
—¿Qué puede ser? ¿Por qué pelearíamos? —preguntó Isabelle.
—Es que es algo...bueno, pero delicado —explicó su excuñado—. Y como ustedes, sobre todo Belle, en parte sigue siendo de la familia, podemos decirles.
—¿Es un secreto? —sospechó ella.
—Sí. Randall y yo —hizo una pausa para tomar la mano de su marido—...tenemos...un novio —reveló por fin y bajó la cabeza.
Isabell y Stanley se les quedaron mirando, sin saber que decir, pero una sonrisa se formó de a poco en sus rostros.
—Vaya, no lo sabíamos —dijo Isabelle.
—Pero, ¿desde cuándo? ¿En serio comparten un novio? —preguntó entre risas leves, aunque no de burla.
—Desde hace tres años —respondió Randall—. Belle, no te lo dijimos nunca porque es algo que no todas nuestras familias saben, mis otros sobrinos no saben nada, y no quería que Jenna fuera la excepción.
—Entiendo —dijo ella sonriendo un poco.
—Sólo se los hemos dicho a algunos familiares. Aidan y Clarissa lo aceptaron de inmediato. A mis padres les costó un poco.
—¿Y quién es? Bueno, si es que lo conocemos —aclaró Isabelle.
—De hecho, no. Es el cuñado de Aidan, hermano menor de Sandrine. Se llama Spencer —respondió Randall.
—Aunque él y Aidan se llevan mal, pero mi cuñado lo aceptó.
—¿Sabe de mi hija?
—No, y por el momento preferimos ocultárselo a él también. Justamente porque se lleva muy mal con mi hermano. Suele hostigarlo a mis espaldas.
—¿Tiene celos por la hermana? —preguntó Stanley.
—Sólo con dos de ellas porque le dieron apoyo en un momento difícil, y son las únicas que saben de su familia —respondió Natasha—. A nuestra casa va una vez por semana para no levantar sospechas.
—Espero que todos puedan saber un día y aceptar la relación —deseó Stanley—. Los felicito.
—De mi parte también. Espero que podamos conocerlo algún día —deseó Isabelle.
—Gracias, qué bueno que se lo tomaron bien —agradeció Randall.
—Saben que nunca los juzgaríamos —le aseguró Isabelle.
***
Aidan y su mujer estaban en la pieza viendo una película en VHS. Los niños estaban en su pieza. La cuna también estaba ahí y se acercaron a ver a su hermano.
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Tu hija
General FictionAidan es un joven promiscuo e impulsivo que trabaja en un restaurante junto a su hermano. Mantiene una relación inestable con Isabelle hasta que ella, cansada de sus actitudes, decide terminar con él. Poco después, Isabelle le revela que está embara...
