Charlastor week 2024 - Day 02

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DAY 2: AU Heaven

 Segunda parte de mi primer AU ángeles y demonios, dejo aquí el enlace del capítulo 1. 


¿Cuántos siglos habían permanecido así?

Mirándola con añoranza, oculto desde las sombras, procurando su bien mientras su corazón podrido parecía revivir cada vez gracias al amor infinito y eterno que recibía de su dulce Charlotte. La pequeña serafín era la única creación elevada por el todopoderoso que Alastor no podía resentir. Cada vez que la veía brillar con su luz celestial, sentía una mezcla de admiración y dolor. Sabía que su naturaleza demoníaca lo mantenía alejado de ella, y aunque su deseo era protegerla, la idea de que pudiera sucederle algo gracias a su propio egoísmo lo atormentaba.

Porque sentía que estaba acercándose demasiado a la oscuridad.

Hubo un tiempo en el que ansío con toda su alma verla consumida por el dolor y la desgracia, viendo como sus amadas almas humanas se quemaban en lo más profundo del infierno gracias a sus egoístas acciones, pero al conocer su luz, supo que ella no merecía eso. Ella debía brillar más que nadie, como la estrella del mañana que era.

Y en la luz más brillante, no había lugar para la oscuridad.

Así que había tomado una decisión, aunque se eso implicara que ella encontrara la felicidad lejos de él.

Una noche, mientras la luna iluminaba el cielo, Alastor se acercó a Charlotte, quien estaba sentada al borde de un lago, su reflejo brillando en el agua. Ella alzó la mirada, feliz de sentir su presencia, pero su sonrisa cedió cuando observó la tristeza en sus ojos.

De inmediato se levantó de su lugar, corriendo para ver qué le sucedía cuando este con una firme señal le indico que se detuviera. Charlotte lo miró confundida, hasta que esté, teniendo un nudo en la garganta por primera vez en su vida inmortal, tomó la fuerza para hablar lo siguiente:

—Charlie —comenzó, su voz suave pero firme—, creo que es hora de que te alejes de mí.

Los ojos del dulce ángel se abrieron en sorpresa, qué pasó desde la confusión hasta la tristeza interrogante.

—No entiendo ¿Sucedió algo? —la joven serafin se echo hacia atrás, incapaz de creer lo que le decía. Sus manos se apretaron con fuerza, mirando al demonio en busca de una mejor respuesta a lo que decía— ¿Mi padre te ha dicho algo de nuevo?

—No es nada de eso, mi adorable ángel —la detuvo en sus divagaciones—. Tu padre no tiene nada que ver en esto, yo mismo he tomado esta decisión.

Charlotte giró su rostro hacia él, sorprendida. Sus ojos llenándose de profusas lágrimas.

—¿Por qué hablas así? —preguntó, su voz llena de confusión—. ¿Acaso no hemos encontrado consuelo el uno en el otro? ¿Acaso.... has dejado de amarme?

—Jamás —aseveró, dejando al ángel mudo y sin comprender—. Ni aunque pasen eones y mi existencia amenazara en convertirse en polvo, yo jamás abandonaría este sentimiento que existe en mi pecho.

—¿Entonces...?

—Porque estoy amenazando tu propia existencia —declaró—. Tu luz es demasiado brillante para este mundo, y yo... yo soy un demonio. Un ser oscuro y contaminado que solo conoce el odio y el ansia de generar dolor a otros. No puedo ofrecerte lo que mereces.

—¡Pero me lo diste! Diste toda tu alma y corazón para mi, haciéndote el ser más feliz de todo el universo —lloró ella desconsolada, eso no podía estar sucediendo.

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