30

321 17 1
                                        




BILL

Mamá la trataba como si fuese su propia hija, lo cual derretía mi corazón y me hacía extremadamente feliz.

—Alex, cariño, ¿puedes por favor traer las compras que hice para Jane?

Jane me mira, está apenada, lo sé. Asiento para darle seguridad y miro a mi hermano levantarse del sola para subir las escaleras.

—Te compré un par de vestido que sé que amarás.— Guiña el ojo izquierdo.

—No debía molestarse. — Sonríe Jane. — Pero muchísimas gracias. — Continúa.

Mi hermano baja con un par de bolsas y una pequeña maleta.

—Olvidé llevar esto cuando me pediste llevarte ropa. — Suelta.

Jane me mira y sonríe con ternura.

— Se que amarás lo que te escogí.

La tarde continúa así, Jane y mamá hablan sobre ropa y accesorios mientras Alexander y yo observamos en silencio, sin entender.

— Es muy bonita. — Suelta mi hermano en voz baja.

Volteo lentamente en su dirección sin poder creer lo que acaba de decir, pero me tomo la libertad de responder a su comentario.

—Si, y es mía. — Veo como Jane se percata de lo que acabo de decir y me mira rápidamente.

—¿Te lo pregunté? — Pregunta Alex continuando la conversación, seguido de una risa absurda.

Las risas de Jane y mamá interrumpen el momento de tensión y me hacen mirar a mi novia a los ojos, olvidando el momento amargo que acabo de vivir con tan solo escuchar 3 palabras.

JANE

Observó desde el otro lado de la sala como Alexander y Bill me miran con intensidad, veo como hablan en susurros.

"Si, y es mía"—Escucho la voz de Bill.

Volteo en su dirección e intento descifrar que tipo de plática están teniendo, pero mis pensamientos son interrumpidos por el tacto de My, con quien he estado charlando por horas.

—¿Cuando me permitirás llevarte de compras, pequeña? — Pregunta.

—Oh no es necesario. —Respondo. —Preferiría que tomáramos un café, como aquella vez.

My sonríe.

—Perfecto nena, como tú lo prefieras.— Toca la punta de mi nariz con su dedo índice.

—Creo que ya es hora de irnos, mamá.— Interrumpe Bill.

Miro la hora en el gran reloj de la sala, 9:30, ¿Como fue qué pasó tan rapido el tiempo?

—Ring mig om du behöver mig, mamma, jag älskar dig.— Dice besando la mejilla de su madre.

Sin entender una sola palabra sonrío y asiento, Alexander se acerca a mi y toma mi cintura atrayéndome a él.   

—Nos vemos, bonita.— Susurra a mi oído.

La interacciones tan extrañas que tiene conmigo me hace pensar que solo quiere provocar a Bill, lo cual es muy fácil de lograr considerando que Gustaf lo ha logrado.

—Adiós.—Respondo seca.

Caminamos juntos a la salida para llegar al auto mientras Bill carga las mil y un bolsas repletas de ropa que su madre a comprado para mi, junto con la maleta que su hermano ha empacado para él. My saluda desde el porche de su gran casa y hago lo mismo, Bill ríe por lo bajo con ternura imitándonos. Subimos al auto en dirección a casa con la parte trasera repleta de cosas.

PREJUDICE | BILL SKARSGARDHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora