Yo: ¿Qué?. ¿Qué dije?.
Roma: Estabas por decirle a los chicos lo que sucede conmigo.
Lucas: Pasó casi un año, ¿seguimos con la historia?.
Dylan: Lucas, no digas eso porque siempre termina en tragedia.
Federico: Confirmo, yo lo dije y terminé siendo el personaje negro.
Valentino: Ninguno de vosotros ha cambiado en este tiempo, ¿verdad?.
Yo: Tu actitud de pancho europeo tampoco.
Diavlo: A mi me gustan los panchos.
Roma: ¿Puedo hablar contigo un momento?.
Su pregunta me tomo por sorpresa.
Yo: Sí, está bien.
Lucas: Te esperamos en el aula, tranqui.
Dylan: Más vale que no te ratees, gil. No quería venir y por vos me bañé y todo.
Federico: Mentira, no te bañaste.
Dylan: Pero vine y es lo que importa.
Yo: No me voy, los veo después.
Seguí a la rubia hasta alejarnos un poco de todos los alumnos esperando a entrar. Nos quedamos atrás de la escuela y por alguna razón me puse más nervioso de lo que ya estaba. Le rezo a los dioses del trap para que no me de una erección nerviosa.
Yo: Perdón. – solté sin más. – No se me ocurre otra cosa que disculparme.– Ella me miró confundida.
Roma: ¿Perdón por qué?.
Yo: Por no contarte la verdad. Porque no te dije que soy... ya sabés.
Roma: No vine a hablarte de eso, ¿vale?.
Yo: ¿Posta?. ¿De qué entonces?.
Roma: ¿Alguna vez te dije qué era lo que más echaba de menos de ti?.
La miré confundido. Me había tomado por sorpresa.
Yo: No, creo que no.
Roma: Tu sonrisa. Echaba de menos tu sonrisa. Tienes la capacidad de alegrar a los demás cuando tú estas feliz. De niños lo veía mucho, en tus tíos, en tus padres, hasta en Valentino.
Yo: El tío Paulo siempre dijo que tenía cara de payaso de circo. Será por eso. –ella se rió.
Roma: Vale, eso también.
Yo: Auch, gracias por recordar traumas. Pero, ¿a qué viene esto?.
Roma: Es que ya no tienes esa sonrisa, Mati. Ya no está.
Supe exactamente de lo que estaba hablando. Ahora no estoy tan seguro de si hice bien en aceptar hablar.
Yo: No está fácil ser feliz en estos momentos.
Roma: Vale, lo sé. Quiero saber como estás. No hemos hablado mucho y temo que no sientas que estoy para ti.
Yo: No es eso, tranqui. Es solo que...
Se me hizo difícil buscar las palabras correctas, imposible diría, y ella notó que la respuesta iba a quedar en el aire.
Roma: ¿Intentaste rapear?.
Yo: ¿Qué?.
Roma: Sí, rapear. Quizás así puedes expresar lo que sientes. El freestyle es todo para ti, quizás te ayude.
ESTÁS LEYENDO
El Hijo de Trueno (Temp.2).
Fan-FictionVayan a leer "El hijo de Trueno (temporada 1)" sino no van a entender nada,y si ya la leíste y venis a ver lo que se viene... Bienvenido seas,mi virgen :). ❌ PROHIBIDA LA COPIA Y/O ADAPTACIONES ❌
