Valentina estaba emocionada, después de dos meses intensos de trabajo, por fin tendría un respiro. Aunque la vida de modelo la mantenía ocupada, siempre había algo especial en volver a Outer Banks, especialmente por Harry. Sabía que él la extrañaba tanto como ella a él, y no podía esperar para sorprenderlo.
Empacó cuidadosamente su valija, eligiendo ropa cómoda para el viaje, pero también asegurándose de incluir algunas prendas que sabía que a Harry le encantarían. El viaje sería corto, pero lo aprovecharía al máximo. Sabía que, después de todo, tenía un amor y una vida por disfrutar fuera de las pasarelas y las cámaras.
Esa mañana, Valentina se levantó temprano, sintiendo una mezcla de emoción y nervios. Se despidió de sus amigas modelos en Nueva York, asegurándose de que todo estuviera en orden, y luego subió al avión. Mientras volaba hacia Outer Banks, pensaba en cómo sería la reacción de Harry al verla aparecer sin previo aviso.
Cuando aterrizó, la emoción se intensificó. Tomó un taxi directo a la casa de Sarah y Valentina, con el corazón latiendo rápido por la sorpresa que estaba a punto de dar. Sabía que Harry estaría allí, probablemente disfrutando de un día tranquilo, y eso le hizo sonreír. Aunque el reencuentro sería inesperado, estaba segura de que Harry estaría tan feliz como ella.
Al llegar, vio a Sarah en el jardín. Valentina se acercó sigilosamente y, con una sonrisa traviesa, la saludó.
Valentina: "Hola, primita. ¿Cómo estás?"
Sarah se giró, sorprendida al verla frente a ella, y su cara se iluminó al instante.
Sarah: "¡Valentina! ¡No puedo creer que estés aquí! ¿Qué haces en Outer Banks?"
Valentina: "¡Sorpresa! Estaba tan agotada con el trabajo, que decidí tomarme un descanso. Quiero ver a todos, especialmente a Harry."
Sarah, sonriendo ampliamente, asintió. "¡Harry va a flipar cuando te vea! No le dijimos nada, te estás llevando la sorpresa más grande."
Ambas rieron mientras Sarah se preparaba para llevarla dentro de la casa. Valentina estaba ansiosa por ver a Harry, por sentir ese reencuentro tan esperado. ¿Cómo reaccionaría? ¿Lo tomaría por sorpresa? Una mezcla de emoción y ansiedad invadía su mente mientras se acercaban a la puerta.
Sarah abrió la puerta lentamente, y al mirar a su alrededor, Valentina vio a Harry en el salón, de espaldas a la entrada.
Valentina se acercó sigilosamente y, cuando estuvo a un paso de él, le susurró al oído:
Valentina: "¿Me extrañaste?"
Harry se giró de inmediato, y en su rostro se reflejaba una mezcla de incredulidad y felicidad al verla.
Harry: "¿Valentina? ¡¿Qué estás haciendo aquí?!"
Valentina, sonriendo con cariño, lo abrazó con fuerza.
Valentina: "¿Qué? ¿No me extrañaste?"
Harry la abrazó con fuerza, sin poder contener una sonrisa de felicidad, y la levantó del suelo, girándola en el aire mientras reía.
Harry: "¡Te extrañé tanto! No puedo creer que estés aquí. Esto es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo."
Valentina se rió, feliz de estar allí, en sus brazos. No podía creer que finalmente estaban juntos nuevamente. Sin decir más, sus labios se encontraron en un beso apasionado, como si el tiempo y la distancia entre ellos nunca hubieran existido.
El reencuentro había sido todo lo que Valentina había soñado, y ahora estaba lista para disfrutar de esos días en Outer Banks junto a Harry. Sin la presión del trabajo, solo ellos dos, y todo lo que quedaba por vivir juntos.
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Verano en Outer banks
RomanceLa prima de Sarah Cameron llega a outerbanks, gracias a que sus padres no la pueden tolerar mas. De castigo la mandan a esa isla y conoce a nuevas personas.
