Capitulo 73

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En un momento, mientras sentía la intensidad del abrazo de JJ, algo dentro de Valentina hizo clic. Un sentimiento de claridad la golpeó de repente, y en un parpadeo, lo que parecía ser un impulso se transformó en un remordimiento. En ese instante, su mente volvió a centrarse en la realidad, y la verdad que había estado evitando la golpeó con fuerza.

Con una respiración entrecortada, Valentina separó lentamente su rostro del de JJ, quien parecía confundido por el repentino cambio en su actitud.

Valentina (con voz temblorosa): "No, esto no está bien... no puedo hacer esto."

Se apartó de él, dándose cuenta de que, aunque en ese momento necesitaba sentir algo, esa no era la forma correcta de hacerlo. Las imágenes de Harry, de la familia, de la vida que había construido junto a él, la inundaron de golpe. No podía seguir engañándose a sí misma. No podía seguir huyendo de los problemas que realmente importaban.

JJ la miró, confundido, pero Valentina no se detuvo. Se levantó rápidamente de su regazo, sin decir nada más. Sus piernas temblaban, pero con determinación, se dirigió hacia la puerta. El sonido de sus pasos resonaba en la casa vacía de JJ, y antes de que él pudiera decir algo, ella ya estaba fuera.

Valentina (con voz firme, a punto de salir): "No puedo seguir así... lo siento, JJ, pero no puedo hacer esto más."

La puerta se cerró detrás de ella con un suave clic. Valentina salió al aire fresco de la noche, respirando profundamente. El aire frío la ayudó a despejar la confusión en su mente. Había tomado la decisión correcta, aunque dolorosa. Sabía que no podía seguir con esos juegos. Sabía que tenía que enfrentarse a la realidad, aunque le doliera.

Al caminar hacia su auto, las lágrimas comenzaron a caer, pero no eran lágrimas de arrepentimiento. Eran lágrimas de liberación. Sabía que lo que había hecho, aunque duro, era lo único que podía hacer por ella misma en ese momento. Necesitaba sanar, y para eso, tenía que alejarse de todo lo que la arrastraba hacia atrás.

Valentina subió a su coche y, mientras lo arrancaba, sintió el peso de la decisión que acababa de tomar. No se trataba de JJ, ni de lo que podría haber sido con él. Se trataba de lo que ella necesitaba en su vida, y lo que sabía que merecía: una oportunidad para sanarse, para encontrar su propio camino. Sabía que ya no podía seguir aferrándose a Harry de la manera en que lo hacía. No podía seguir viviendo en una constante montaña rusa emocional.

Al conducir hacia su casa, Valentina miró al frente, sin mirar atrás. Sabía que no podía hacer nada más por Harry si no estaba dispuesta a hacer algo por ella misma primero.

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Una tarde soleada, Valentina caminaba por el centro comercial de Outer Banks junto a Kiara y Ollie. Las tres habían decidido salir a despejarse, haciendo algunas compras y disfrutando de un merecido descanso. Aunque Valentina sentía que aún le pesaba el distanciamiento con Harry, había aprendido a lidiar con ello de la mejor manera posible. A Sarah le estaba yendo bien en la clínica, y ella se sentía agradecida por el progreso de su prima, lo que de alguna forma le daba consuelo.

Las chicas se detuvieron frente a una tienda de ropa, cuando Valentina, con la mirada distraída, notó una figura familiar. Levantó la vista, y se encontró con los ojos de Gemma, la hermana de Harry. Ella estaba acompañada por dos de sus mejores amigas, y su presencia fue suficiente para que el corazón de Valentina diera un pequeño salto.

Kiara, siempre atenta, notó la reacción de Valentina y la miró rápidamente.

Kiara: "¿Te encuentras bien?"

Valentina asintió sin dejar de mirar a Gemma, que parecía no haberla visto aún. No quería ser grosera ni causar un enfrentamiento innecesario, pero algo en su interior la empujaba a acercarse.

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