|Capitulo 06

55.3K 2.6K 1.3K
                                        

N/A: Lysander le cantará una canción a Aileen porque ella no puede dormir, la canción se llama «You are my sunshine de Christina Perri». Es una canción para dormir, su significado es bonito.

06|SECRETOS

|LYSANDER|

De niño les insistí a mis padres que me dejaran ir a un campamento, ellos aceptaron luego de tanta insistencia por mi parte. Estando en el campamento, decidí no seguir las instrucciones de los profesores y terminé perdido en el bosque hasta que una profesora logró dar conmigo. Ella me dio un buen sermón sobre las consecuencias de perderse. Sin embargo, yo no tuve miedo. Solo me senté a esperar, sabía que vendría por mí tarde o temprano. Nunca recuerdo haber experimentado tanto miedo como cuando vi que a la chica que ahogaban y herían era ella.

Mis piernas, mis sentidos y mi corazón actuaron por impulso. Mi mente se nubló, solo quería hacerle lo mismo a esos malditos que se burlaban de ella. A cada uno partirles el rostro, ahogarlos y si me era posible acabar con ellos.

Uno por uno.

Su cuerpo temblaba, su cabello se pegaba a su frente y sus labios adquieran un tono azulado. No era para menos. A estas horas de la noche, más en esta época del año, el agua es helada. Su respiración se volvía cada vez más trémula y me daba miedo que cogiera un posible e inevitable resfriado.

—Ya pasó, pricesse —Ryle la acurruca a contra él, pasa sus manos apartando el cabello de su rostro mientras sigue hablando en voz susurrante y pacifica. Con todo el escándalo que se armó la música paró y un incómodo silencio reinó entre los culpables. Los demás espectadores murmuraban entre sí.

No me importó quitarme la camisa para ponérsela encima, Azazel e Ivette se abrieron pasos entre las personas. Mi hermano se posiciona a mi lado un poco tenso y molesto. No llevan nada conociéndose él y Aileen pero ya le ha agarrado cierto cariño. A diferencia que con Gabriella, él le cae mal la actitud que ella toma en un sinfín de ocasiones.

—Llévatela a tu casa —Alguien a mis espaldas ordena. Nosotros no somos amigos pero hemos tratado de que nuestra enemistad no se note—. Matheus y yo nos encargaremos de que borren las fotos y vídeos que le sacaron.

Matheus resopla.

—Es imposible borrar toda la evidencia de lo que ocurrió, Ziran.

—Ya pensaremos en eso.

Me agacho sobre el cuerpo de Aileen mis manos pasan por debajo de sus piernas y la alzo en mis brazos. Ella no pone resistencia alguna. Está tan liviana como una muñequita de trapo. Mis pisadas se hacen más firmes a como voy avanzando hacia mi auto, Azazel que me siguió se encarga de abrirme la puerta del copiloto y la meto dentro.

—Te estoy mojando tu auto —murmura, tiene la mirada gacha y perdida. Algo más le sucedió, no puede estar tan triste y destrozada por lo que le hicieron en la piscina. No indago más. No quiero salir como un metiche, pero me preocupa.

—El auto no es mi prioridad —«Tú si lo eres». Quise completar. Me mordí la lengua para no soltarlo. ¿Qué es lo que sucede conmigo? Es extraño, un instinto de protección surgió de la nada.

—Te causo problemas. Tuviste que irte de la fiesta por mi culpa.

—No me divertía en esa mierda —Aprieto mis manos sobre el volante—. No creas que esto es tu culpa, la mia vita —Enciendo el motor y giro el volante saliendo de ese lugar. Por el rabillo del ojo observo como ella se queja por el frío que siente—. En la guantera hay una manta. Tómala, te ayudará a calentar —Asiente. Esa una manta pequeña y de tela delgada, le ayudará a no sentir frío.

Nuestro Caos (Borrador)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora