Aclaración: El padre de Ivette se llama Andrea Le Brun, y si, es un hombre. En Italia el nombre «Andrea» es masculino.
Se ha mencionado que Ivette es unos meses mayor que Azazel. Eso se va a modificar, tanto en 'Sonrisa rota de cristal' como en este libro. A partir de ahora, es Azazel unos meses mayor que Ivette."
Dejen su presente y felicitaciones para Azazel (cumplió hace tres días atrás)
24| EN FAMILIA
|LYSANDER|
Odio a las personas.
Mi chica y yo no pudimos hacer nada; no pudimos darnos siquiera un beso de buenas noches, un besito de esos a los que me he acostumbrado a recibir de mi novia. Mi madre entró a la habitación y me ordenó que me fuera a dormir con Azazel, con el estúpido y el idiota de mi hermano. Yo lo amo, pero en estos instantes me llegan pensamientos como arrastrarlo por el cabello y limpiar el piso con su ropa. Claro, no lo haré. No le haré caso a mis pensamientos intrusivos.
Me estafaron, me engañaron, lastimaron mis sentimientos y rompieron mi corazón en dos. Mis padres, para poder convencerme de ir con ellos a la casa de campo, me aseguraron que podía dormir con mi novia. ¿Mi sorpresa? Mi sorpresa fue que era una trampa, una mentira total. Ella, por indicaciones de mamá, tuvo que dormir con las chicas, con Ivette y Juliet. Ryle compartió habitación con Ziran; mis padres tampoco accedieron a que mi hermano durmiera con él. Por alguna razón será. Tuve que soportar los ronquidos de Azazel y que me agarrara como su oso de peluche personal.
Me arden los ojos, quiero llorar e ir a hacerle un berrinche a mis padres en la puerta de su habitación. Tampoco lo haré. Primero, mi dignidad; y segundo, ya soy mayorcito como para hacer un escándalo. En resumen, todo es por mi dignidad.
—¿Ly? —murmura Azazel, cubierto de mantas gruesas—. ¿Sigues despierto?
—No puedo dormir.
Se mueve, dándose cuenta de que con sus piernas y brazos me mantenían atrapado.
—Ah, lo siento. Cuando duermo me gusta estar abrazado a algo.
—No importa. Puedes seguir durmiendo.
Me giro en la cama, tratando de encontrar una posición más cómoda, pero no lo logro.
Este fin de semana será un infierno.
—Yo quería dormir con Ryle —Enciende la lámpara que está en la mesita de noche a su lado derecho, iluminando su rostro y parte del mío—, pero igual no se iba a poder; están cerca sus padres y los míos —ríe—. Ambos estamos castigados, hermano y, para nuestra suerte, nos tocó dormir juntos. Sé que no te gusta dormir conmigo —continúa bostezando—, no te culpo. Soy de roncar.
—Siempre has roncado.
—Un mal hábito que no he podido abandonar. ¿Cuándo fue la última vez que dormimos juntos?
—Probablemente cuando teníamos cinco y siete años, en la casa de nuestros abuelos, ¿lo recuerdas? Era una noche lluviosa, oscura y fría.
—Sí —exclama alegre; pudo recordar. Sonrío por dentro solo por el simple hecho de que aún conserve los buenos y malos momentos que hemos pasado como todo hermanos. Ese recuerdo en especial era uno al que considero bonito—, estábamos asustados por los truenos y relámpagos. Yo te pedí que me abrazaras y tú lo hiciste sin poner excusas porque también tenías miedo, aunque lo negaras; solo abrazados nos sentimos seguros.
ESTÁS LEYENDO
Nuestro Caos (Borrador)
Ficção AdolescenteTras una lluvia de sucesos, Aileen accede a ingresar a Armagh. Una academia, pero no una común, esta es de las más prestigiosas en donde solo acuden los hijos de personas reconocidas, famosas y sobre todo con mucho dinero, no cualquiera entra allí...
