Hay un capítulo antes que este.
EXTRA 3| ¿MELLIZOS?
|DAREEN|
Minutos antes.
—¡Mami! ¡Papi! —Una cabellera rubia aparece corriendo por el pasillo a toda velocidad, sus rizos se agitan en el aire y sus mejillas están rojas por el esfuerzo. Corre hasta estrellarse contra mis piernas. Lo levanto por sus axilas y lo acomodo sobre mi cadera—. ¡Mira, papi! Me lo regaló la tía Aileen, ¡es amarillo! —exclama Johannes con orgullo, mostrándome un carrito verde de juguete.
—Es verde, hombrecito. Creo que Johannes es daltónico, Nova —le comento a mi esposa.
—No es daltónico, no reconoce los colores.
—Tiene cuatro años, ya debería distinguirlos.
Me callo al sentir sus labios pequeños en mi mejilla, dándome un beso sonoro y pegajoso.
Johannes me rodea el cuello con sus brazos cortos, apretándose contra mi pecho. Nova me mira desde el otro lado de la estancia con una sonrisa de "estás acabado, Dareen". Este niño me tiene en la palma de su mano, y él lo sabe perfectamente.
—Bien, bien, tú ganas, pero mañana nos pondremos a aprender los números y los colores —Lo pongo en el suelo y él hace un tierno puchero—, ve a lavarte los dientes que pronto será hora de dormir.
—¡Es temprano para ir a dormir!
—Los niños grandes tienen que dormir temprano para recargar energías.
—¡Es mentira, los niños grandes duermen tarde!
—Sube al baño que mamá te está esperando.
—¡Puedo bañarme solito, los niños grandes se bañan sin que nadie los mire!
—Ah, ¿conque esas tenemos? —le pregunté, agachándome para quedar a su altura—. ¿Y qué hace un niño tan grande cuando no alcanza el jabón o cuando le cae champú en los ojos?
Johannes se quedó pensativo un segundo, pero no dio su brazo a torcer. Se cruzó de brazos, imitando mi postura habitual, y soltó un suspiro de "papá, no entiendes nada".
—¡Me pongo las gafas de bucear! —exclamó como si fuera la solución más lógica.
—Es trampa, ¿lo sabías? Pero te lo dejaré pasar y te daré un voto de confianza —cedí, dándole un suave apretón en la nariz que lo hizo arrugar su carita.
—¡Yuuuupppiiii! ¡Acompáñame, Snnopy! —grita el enano, subiendo los escalones de dos en dos, con el perro trotando emocionado detrás de él, moviendo la cola como si de alguna forma entendiera la felicidad del Minion.
—¡No mojes a Snnopy ni al piso! —le grita mi mujer hacia las escaleras, aunque sabíamos que para que Johannes haga una travesura, solo necesita estar solo mínimo cinco minutos.
Escuchamos un «cómo mami ordene» poco convincente desde el piso de arriba. Nova entornó los ojos, y su ligera distracción es el detonante que me hacía falta para sujetarla de la cintura y pegarla a mi pecho, justo para que supiera que, por fin, tenía toda mi atención. Ella soltó un pequeño jadeo de sorpresa que rápidamente se transformó en una sonrisa cómplice mientras enredaba sus dedos en los botones de mi camisa.
—¿Ahora quién es el que necesita supervisión? —susurró, con esa chispa de desafío que siempre lograba encenderme.
—Johannes ya está ocupado —respondí, bajando la voz hasta que mis labios rozaron su oído—. Eso nos deja unos minutos de paz... o de guerra, según cómo quieras verlo.
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Nuestro Caos (Borrador)
Novela JuvenilTras una lluvia de sucesos, Aileen accede a ingresar a Armagh. Una academia, pero no una común, esta es de las más prestigiosas en donde solo acuden los hijos de personas reconocidas, famosas y sobre todo con mucho dinero, no cualquiera entra allí...
