Hola. Dejen su presente.
La depresión no tiene edad. Los ataques de pánico no son un show. La ansiedad no es una exageración. La baja autoestima no es un juego. El suicidio no es llamar la atención. Ojalá algún día la gente entienda que la salud mental es tan importante como la física.
38| PUNTO DE INFLEXION
|AZRAEL|
—Es sobre Lysander... —dice mi esposa, con los labios temblorosos y la nariz roja—. Se niega a comer, no quiere salir de su habitación; mayormente, está llorando, por más que trate de fingir que "está bien". Miente cuando estoy delante de él; como su madre, puedo saber que mi hijo está sufriendo en silencio. Todo por la supuesta muerte de su novia. Tenemos que contratar a un investigador para que averigüe qué es lo que pasó con Aileen Steward. Quizás esté viva y todo se trate de un error; tal vez, está secuestrada o...
—Voy a contactar a un investigador privado, pero si Aileen está muerta, tenemos que hacer entrar en razón a nuestro hijo —mi voz se apaga. En el fondo, conozco cómo va a reaccionar mi hijo; él es terco, es una mezcla entre su madre y yo, una bomba nuclear al tener ambos temperamentos. Yo me considero un hombre sumiso; prefiero evitar los conflictos, pero cuando se trata de mi familia o, peor aún, si es un problema relacionado directamente con mi mujer, no controlo las acciones impulsivas que cometo. Asimismo pasa con Lysander—. Mariposa, ya vivimos esto una vez, con él mismo. Si Lysander vuelve a tener pensamientos suicidas o, inclusive, atenta contra su vida, para su bienestar y con todo el dolor en nuestros corazones, tendremos que tomar la medida de internarlo en un hospital psiquiátrico.
—Azrael... No...
—Se que te duele, pero él ya intentó quitarse la vida.
—En esa época estuvo abrumado y... Mierda. Lo comprendo, Azrael, tampoco quiero que nuestro hijo vuelva a caer en ese círculo depresivo.
Ella cierra sus ojos para reflexionar; por más excusas que busque para librar a Lysander de un hospital psiquiátrico, la realidad es que lo amerita lo más pronto posible. Lo de Ly ya no es depresión, sino que se encuentra en un estado de emergencia que debe ser abordado profesionalmente. No hay justificación para que lo primero que el chico piense al estar sumergido en un conflicto sea "tengo que acabar conmigo" o "ya no puedo seguir viviendo". Hemos tratado de llevarlo a psicólogos para que pueda hablar acerca de ello; él ha ido a dos citas o, cuando mucho, a tres sesiones con el psicólogo, para después decir que su salud mental mejoró. Nos miente a su madre y a mí, y como nosotros queremos ser unos padres comprensivos, lo dejamos pasar. Las señales están, y no son nada buenas, dado el extraño comportamiento de Ly.
—Flaca —rodeo mis brazos alrededor de su cintura; ella jadea entre lágrimas y me doy cuenta de lo mal que lo está pasando—. Podemos subir hasta la habitación de Ly para hablar con él.
—Dijo que se iba a duchar para ir a dormir.
—No creo que esté dormido; subimos a verificar, y si lo está, dejamos para platicar en el desayuno.
Limpio con mi pulgar las lágrimas que escurren de sus ojitos. Ella no debería estar sufriendo; ha pasado por mucho. Como quisiera verla feliz.
Ser padre no es una tarea fácil; tampoco es para cualquiera. Ahora entiendo esa frase de "no todos nacen para ser padre o madre", cuánta verdad. Ser padre significa velar por la vida de un ser humano; en nuestro caso, son tres vidas, tres personitas que fueron creadas con amor, a las cuales hay que aconsejar, cuidar y reprender si es necesario, enseñarles que, sin importar las circunstancias, siempre estaremos ahí para apoyarlos.
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Nuestro Caos (Borrador)
Teen FictionTras una lluvia de sucesos, Aileen accede a ingresar a Armagh. Una academia, pero no una común, esta es de las más prestigiosas en donde solo acuden los hijos de personas reconocidas, famosas y sobre todo con mucho dinero, no cualquiera entra allí...
