Hágame el favor de no estar mencionando nombres o personajes de otros libros que nos son de mi autotoria. Es incómodo. No lo hagan.
Comenten bastante o tardaré un mes en actualizar el siguiente capítulo (es bromita) pero si quieren no es broma ;)
21| QUIEBRE
|IVETTE|
Soy una chica que ha vivido bajo la protección de mis padres.
Papá nos trata a mamá y a mí como a sus princesas. Crecí añorando un amor como el de ellos dos; tal vez eso fue lo que me dio una idea errónea de que no todos los amores son iguales.
El mío es uno tóxico; esta toxicidad que Aidan trae consigo nos está arrastrando a un pozo oscuro, a uno que no trae salida.
Supe que es un amor sincero cuando conocí a ese jugador de hockey sobre hielo que lleva en su uniforme el número diez. Ese que sueña con poder ser un jugador profesional para ayudar a su madre y a su hermanita enferma.
Había tomado una decisión: terminar con Aidan.
Anoche lo cité para poner fin a esto.
Él puso una condición: que nos viéramos en un edificio que está a unas cuadras de la academia.
Acepté.
No quiero que se enoje más de lo que seguramente estará.
Observo la hora en mi reloj, esperando pacientemente por él. El rechinar de sus pasos me advierte de su llegada; me pongo de pie, sacudiendo el polvo que se ha adherido a mi ropa.
—Nena —Busca mis labios, pero yo me echo para atrás, evitando su contacto. Su rostro desencadena varias emociones; la que está presente es el enojo—. ¿Qué demonios pasa contigo? —No espera una respuesta, me estampa la espalda contra la pared fría y me agarra de la mandíbula con fuerza—. ¿Quieres terminar conmigo, es eso? ¿Después de todo lo que he hecho por ti, después de todas las veces que te he perdonado tus infidelidades con ese maldito?
—Aidan, por favor, déjame explicarte...
—¿Me vas a dejar por él?
—Nuestro noviazgo no funciona, no hay respeto. Lo que recibo de ti no es amor, son golpes. Primero me amo por encima de todos, y si seguimos así, me vas a terminar matando con uno de tus arranques de ira. Mi salud mental es lo principal y estando contigo, voy a enloquecer.
—¡No quiero escucharte! ¡No quiero tus explicaciones! —Su voz retumba en el pasillo vacío del edificio—. Eres mía, ¿entiendes? Mía. Y no vas a ir a ningún lado. ¡Nunca!
Las lágrimas comienzan a brotar de mis ojos, mezclando el miedo con la rabia de no poder ser dueña de mi propia vida.
—No soy un objeto, Aidan. No puedo seguir viviendo así, en esta relación tóxica y abusiva. Necesito salir de esto, necesito ser libre.
—¿Libre? —ríe con amargura—. No sabes lo que es la libertad, nena. Vas a seguir conmigo, te guste o no. Tú me necesitas, yo te necesito.
—Yo no te necesito... —susurro. Un golpe suyo rompe mi labio inferior; la sangre cae y gotea, manchando mis ropas. Jadeo; las yemas de mis dedos se impregnan con mi sangre.
—Sí me necesitas —afirma, amarrando mi coleta rubia y jalando. Mi cuero cabelludo duele, y el dolor es intenso—. Si terminas conmigo, de aquí no sales viva. Te mataría a ti y buscaría al maldito hijo de perra de Ziran para acabar con él, y luego acabaría conmigo, porque ni en el infierno te dejaría ser feliz con él. Me perteneces.
ESTÁS LEYENDO
Nuestro Caos (Borrador)
Novela JuvenilTras una lluvia de sucesos, Aileen accede a ingresar a Armagh. Una academia, pero no una común, esta es de las más prestigiosas en donde solo acuden los hijos de personas reconocidas, famosas y sobre todo con mucho dinero, no cualquiera entra allí...
