10|PARTIDO DE HOCKEY
|LYSANDER|
Tan por la mañana y mi buen humor ya se ha ido al demonio.
Gracias a Ryle Le Brun.
Esperó apoyado contra el casillero que pase delante de él para cogerme del brazo y detenerme en seco.
—Tenemos que hablar.
—El gran Ryle se está dirigiendo a mí —ironizo. Pese a que Azazel esté enamorado del francés, mi relación con él se marchitó desde que el grupo se dispersó. Con el grupo me refiero a Ziran, Matheus, los gemelos, él y, por supuesto, yo. El grupito que se formó a mediados de los últimos meses de mi segundo año en esta Academia.
—Déjate de ridiculeces. No te queda.
—No me hagas perder mi valioso tiempo.
—¿Acaso soy el único que ve la mierda de persona que eres?
—Al parecer.
Deja de sujetar mi brazo y se da la vuelta con la intención de que lo siga. Subimos las escaleras que conducen a la biblioteca. Es por la mañana y los únicos que usan la biblioteca son los nerds. Hay uno que otro estudiante que usa los rincones oscuros para hacer otras cosas que no me interesa saber; a la bibliotecaria le da igual. Mastica su desayuno con cara de aburrimiento. No puede llamarles la atención porque, de hacerlo, su trabajo corre peligro. Una queja de los padres de los que estudian en Armagh hacia el director Finn y cualquier profesor o trabajador está con las maletas afuera.
—Te escucho —sentencio, echando para atrás una silla y sentándome en ella.
—Fuiste tú.
—¿Yo?
—Te haces el héroe cuando no es así.
—Explícate.
—Maldita sea, tú mandaste a que ahogaran a Aileen aquella vez de la fiesta.
—¿De dónde sacas esa teoría?
—No es una teoría. Me lo han confirmado.
—¿Se puede saber quién?
—Kyan, el hermano de Gabriella.
—¿Eso es lo que querías hablar?
—No, Marchetti. Hay más —Se afloja la corbata. Sus manos sudan como su frente. Raro, en la biblioteca hay un aire acondicionado que refresca el espacio que normalmente es caluroso. Su agitación se debe a su molestia—. No la ilusiones, no la trates con palabras bonitas si al final solo lo estás haciendo para romperla. Ella se esforzó para conseguir la beca y estudiar en Armagh.
—Todo lo que he hecho ha sido de corazón.
—No te creo. ¿Sabes por qué? Porque tú tienes algo en contra de todos los becados, Aileen no es la excepción.
—Ella es la excepción.
—La detesta. Lo ocultas porque eres un jodido manipulador.
—No es tu problema lo que hago.
—Eres tan descarado que no lo niegas.
—Piensa lo que quieras, Le Brun.
—Es mi amiga. Tengo todo el derecho de pensar u opinar en asuntos donde ella pueda salir perjudicada. No dejaré que tú la destruyas, no te confíes, Marchetti. Conozco cada una de tus debilidades, no me hagas usarlas en tu contra.
Es la gota que colma el vaso; estiro mi brazo para alcanzarlo. Lo empujo contra unos estantes de la biblioteca de los cuales caen varios libros al piso. Un quejido involuntario brota de sus labios.
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Nuestro Caos (Borrador)
Teen FictionTras una lluvia de sucesos, Aileen accede a ingresar a Armagh. Una academia, pero no una común, esta es de las más prestigiosas en donde solo acuden los hijos de personas reconocidas, famosas y sobre todo con mucho dinero, no cualquiera entra allí...
