Advertencia de contenido: Este capítulo aborda temas de salud mental y suicidio. La intención no es glorificar ni trivializar el sufrimiento del personaje, sino explorar las profundidades de su dolor y la lucha interna que enfrenta. Si tú o alguien que conoces está lidiando con pensamientos suicidas o crisis de salud mental, es fundamental buscar ayuda. Existen recursos y profesionales dispuestos a brindar apoyo. ¡No estás sola/o! Lee bajo tu responsabilidad.
Dejen su presente.
36 | INMOLACIÓN
|AILEEN|
Fuego.
Sangre.
Mis gritos.
Oscuridad y... Luego, pitidos.
—No debías prender la cabaña en fuego.
Mi piel arde.
—Blaze la sacó antes de que la cabaña se consumiera en llamas. Puedes bajar el estrés, no hubo muertos, tu juguetito está con vida.
—Eres una maldita puta. —Esa voz ronca... Puedo reconocerla. ¿De dónde? Ah, ya lo sé de quién es.
Es de él.
De Finneas.
—¿Puta? ¿Puta por querer matar a Aileen?
Intento abrir los ojos, pero mis párpados están pesados, mi lengua se pega a la cavidad de mi boca y una punzada de dolor cruza e impacta contra mis sienes con una gran oleada de calor que me arrebata un jadeo que suena más como un chillido; una nube de confusión nubla mi mente. Lo que distorsiona los sucesos que pasaron después de estar desmayada entre las llamas. De hecho, un fragmento sigue fresco. Un hombre entró unos minutos antes de que la cabaña me cayera encima y me levantó en sus brazos. Ese hombre me sacó.
¿Ese hombre fue Blaze?
Poco a poco, logro enfocar mi vista en el otro extremo de la habitación; hay una mesa con medicamentos, inyecciones, unas tijeras... Dos siluetas están de espaldas a mí, es un hombre y una mujer. La mujer lleva puesta una bata blanca que parece ser un uniforme de médico. Su cabello rubio está recogido en un moño; algunos mechones caen sueltos en los laterales de su rostro, lo que delata que ha pasado una noche ajetreada. El hombre, en cambio, tiene una altura intimidante. Clavo mis ojos en mis brazos.
Agujas perforan mi piel. Son tantas que apenas puedo contarlas. Ellos se dan la vuelta, Evelyn lista para aplicar otra inyección cuando sus ojos se abren desorbitados y se paraliza en su lugar.
—Finneas, ¿cómo demonios despertó ella?
Finneas inspecciona un frasco con un líquido azul acuoso que yace sobre la mesa. En la parte delantera está rotulado con el nombre «Caos», es el mismo líquido que se transfiere a mis venas por medio de las intravenosas.
—Finneas...
—¿Te aseguraste de que la droga...?
—¿No acabas de ver que esa mierda tiene el rótulo? ¿Cómo podría haberme equivocado? No es para que Aileen despertara antes de lo planeado.
—No me puedes estar jodiendo. —Finneas chasquea su lengua—. La hija del creador de la droga Caos resultó ser inmune a ella.
—¿Inmune?
Finneas levanta su mano para que mi herma... Evelyn —ese monstruo no es mi hermana— calle.
—Bienvenida, Aileen.
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Nuestro Caos (Borrador)
Teen FictionTras una lluvia de sucesos, Aileen accede a ingresar a Armagh. Una academia, pero no una común, esta es de las más prestigiosas en donde solo acuden los hijos de personas reconocidas, famosas y sobre todo con mucho dinero, no cualquiera entra allí...
