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Pasaron tres meses más y su vientre era más notorio, ahora era más difícil ocultarlo, para Sanji era más complicado moverse de un lado a otro, los pies le dolían también la espalda y cada vez se sentía más cansado, además de eso la ansiedad aumentaba con el paso de los días y la necesidad de un cigarrillo lo atormentaba.

Se encontraba en la sala de su casa desesperado, el único ruido en esa habitación era el sonido de la televisión y sentía cómo si le taladraran los oídos.

-¡Zoro! ¡Zoro!-grito Sanji.

Al escuchar su nombre no pudo evitar correr hasta donde se encontraba el rubio.

-¡¿Que paso?! ¿Todo bien?-preguntó alarmado.

-¡Apaga el maldito televisor! ¡No lo soporto!-levantó la voz.

-Tienes el control en un lado...

-¿Que dijiste?-dijo molesto.

-Nada, ya lo apago.

Tomo asiento junto al rubio, este estaba notoriamente molesto, se podía ver en su expresión.

Tal vez es el embarazo...-Pensó el peliverde.

-Estoy muy cansado, no sabia que tener un bebé era así de agotador.

-¿Quieres que te lleve a la cama?-preguntó.

-¿No tienes que ir a trabajar?

-Pues, si, en un rato más iré a la oficina.

-Me molesta que siempre estés ahí.

-Sanji, ya hemos hablado de eso.

-Lo sé, pero no puedo evitarlo, es cómo si solo vinieras de visita a la casa.

-Y ahora con más razón tengo que trabajar, tendremos un hijo pronto.

-Lo dices cómo si fuera una molestia.

-¿Que? Claro que no.

-¡Claro que si! ¿Soy una molestia? porque has tendió que cuidar de mi.

-Sanji, basta, claro que no, yo no pienso eso.-Trato de calmarlo, pero había comenzado a llorar.

-Claro que si, ¡deja de mentir!

-Sanji ¿que pasa? Estas más sensible qué otros días, ¿es por el embarazo?

-¿Es enserió? ¿Enserió has dicho eso?

El rubio se levantó de golpe comenzando a caminar con dirección a su habitación, el peliverde al verlo no dudo en ir tras de él, al llegar a la habitación ambos se encerraron ahí.

-¿Q-que pasa?

-Nada, estoy muy fastidiado quiero dormir.-se recostó sobre la cama.

-De verdad no te entiendo...-el peliverde tomo asiento junto al rubio.

-Claro que no entiendes, tu no eres quien lleva al bebé ¿de verdad me he convertido en una carga para ti?

-Sanji, no digas eso...ya te lo habia dicho, mi prioridad eres tu, y también este bebé.

-¿Entonces porqué no se lo has querido decir a tus padres?-preguntó.

-Quiero decírselos hasta que tu estés listo.

-Estoy listo...

-¿De verdad?-preguntó.

-Digo, en tres meses nace el bebé, algún día tienen que enterarse ¿no?

-Bien, tienes razón, podemos ir ala casa de mis padres y solo decirlo.

-Claro, podemos planearlo.

-¿Hay algo más que quieras decirme?-preguntó.

ENTRE NOSOTROS//OMEGAVERSEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora