Stella
La mañana había pasado tranquila.
Bueno, en realidad para nosotras había pasado tranquila.
―¿Es bueno tener el dinero suficiente para contratar personas para cada ocasión?
Aleje mi vista de mi teléfono para mirarla, ella estaba mirando para la ventana que daba vista al patio trasero.
―Te quita un peso de encima
―El dinero mueve al mundo ―comentó antes de bajar la cortina y acercarse a la cama
En todo el día no hemos salido de la habitación, Eliza no quería bajar y me contagio aquella pereza, mamá nos mandó el desayuno con el mayordomo, y hemos pasado la mañana y algo del medio día mirando películas.
―¿Vemos otra película?
―Me encantaría pero, es hora de comenzar alistarnos ―deje mi teléfono de lado para salir de la cama
―¿Sabes cuanto durara la cena?
―Podemos venir después del postre si no te apetece estar ahí ―me detuve antes de entrar al baño―, además no creo que nos tomen en cuenta
Una vez que termine de mi refrescante baño, me dirigí al armario para buscar el vestido que compre ayer en la salida. Mientras Eliza estaba en el baño me empecé a maquillar.
―Espero que no tarden en servir la comida ―solté una pequeña risa mientras ella salía del baño
―Igual espero eso
―¿También tienes hambre? ―asentí― Puedo ir a la cocina a prepararte un sándwich
―Gracias cariño, pero creo que si soy capaz de esperar la comida
―De acuerdo ―sonreí cuando dejo un beso en mi cabellera
Una vez que termine de maquillarme, me hice a un lado para empezar a peinar mi cabello, mire a Eliza mientras pasaba las manos por su vestido. El que ella había elegido era de tono azul cielo, con mangas cortas y un corte cuadrado, lucía preciosa en él.
―¿Qué? ―sonreí
―Luces hermosa
―Gracias ―señalo el tocador― ¿Te importa si te robo un poco de maquillaje? No empaque el mío
―¿Es el mismo tono?
―Siempre ha sido el mismo tono
―Ventajas de que seas femenina ―soltó una risa negando―, ya me había acostumbrado a verte al natural
―Igual no será mucho, sabes que no me gusta ponerme demasiado
Termine de peinarme mientras ella terminaba de maquillarse, tome mi labial y me mire por última vez al espejo, antes de tomar mis cadenas.
―¿Me ayudas? ―me aparte mi cabello mientras ella, pasaba mi cadenas por mi cuello
―¿Las dos?
―Ambas son mis favoritas ¿Qué tiene de malo?
―Nada
Sonreí al ver el dije con su inicial, y al ver el dije de la cámara. Tomé la suya e hice lo mismo en ella.
―Que hermosa te ves ―sentí mis mejillas tornarse rojas
La mire a través del espejo, Eliza siempre elije maquillaje discreto, y aunque nunca se lo digo, si la prefiero así.
―¿Foto? ―solté una risa cuando rodo sus ojos
―Foto
Busque mi mejor cámara y nos tome una foto a través del espejo, luego tome un par con su teléfono, mi favorita fue donde ella salía dejando un beso en mi mejilla.
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Una última partida
Fiksi RemajaEliza Jones y Stella Lambert son el prototipo de: "personas correctas en el momento equivocado", pues sus vidas habían coincidido en preparatoria, cuando estaban empezando a descubrir su sexualidad, pero, por cosas de la vida lo de ellas no se pudo...
