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Esteph tenía el corazón roto. Eva estaba destrozada. Todo había salido mal. Giorgio había tratado de llamar a Esteph toda la noche. Nikolay por su parte le ofreció asilo junto a Eva, a lo que claramente aceptó. Estaba tan decepcionada de que Giorgio no entendiera lo que significaba Eva para ella. Llegaron a Irlanda a las 7 am, nadie había descansado bien. Cerca de las 2 de la tarde, Eva abrió la puerta de la habitación de Esteph, creyó encontrarla dormida, pero justo cuando se subió a la cama junto a ella, pudo verla llorar.

- Oh... Esteph. - susurro y beso su frente. - Tranquila. - quito los cabellos de su rostro.

- Luzco horrible. - se da la vuelta y mira finalmente a Eva, trata de limpiar sus lágrimas. - Me casé hace casi dos meses... mi matrimonio duró dos meses. - cubrió su rostro con ambas manos. - Mis padres tenian razon, soy una idiota. - susurra.

- Esteph...- Eva toma sus manos para ver su rostro. - No sabes si realmente se ha terminado, tienes que pensarlo bien. - Esteph niega.

- Eva... tu eres la persona más importante en mi vida. No puedo estar con una persona que... - la miro a los ojos. - Los dos mentimos, y Giorgio dijo cosas muy hirientes. - suspiro. - Los dos somos culpables... Giorgio no confía realmente en mí, cree que no puedo manejar las cosas y... yo tampoco confío en él, no después de lo que pasó.

- Bien, entonces ¿Vas a divorciarte? - Aquella palabra le dio escalofríos. Lo ama, jamás había amado a alguien de esa forma, la volvía loca pero aun así lo amaba. - O... pueden tomarse un tiempo. - Eva vio el dolor en sus ojos. - No importa lo que hagas, Esteph, es tu decisión y cualquiera de las dos está bien.

- Eva... ¿Qué pasó ayer? - Eva bajo la mirada. - No sabía que estarías en Manhattan... ¿Que paso con el plan que tenían tu y Nikolay?

- Todo se fue a la mierda. - Eva se recostó en el regazo de su amiga. - Yo... fui a terapia creí que había superado todo, mi bebe, todo. Arinka, la nueva novia de Dimitri, está esperando un hijo de él. - Esteph peino su cabello, buscando consolarla. - No pude hacerlo. - cerró sus ojos, recordando el rostro asustado de Arinka frente a ella. - No fui capaz. - una lágrima se colo. Eva le contó cómo sucedió todo, con algunas lágrimas en los ojos.

- Está bien. - Esteph la anima. - No importa cuánto cambies, para mí siempre serás Eva. Mi mejor amiga, la chica con la que crecí, con la que soñaba con viajar por el mundo, con la que compartía mis secretos y mis risas. - Eva niega, no lo es, ella ya no es la misma.

- Esa Eva ya no existe.

- No estoy diciendo que el dolor no te haya cambiado, Eva. Lo que viviste... no hay palabras para describirlo. No te pido que lo olvides, ni que seas la misma de antes. Solo quiero que recuerdes que sigues siendo tú, que sigues siendo mi amiga. - No lo pudo evitar, más lágrimas salieron. - Puedes haber cambiado, pero en el fondo sigues siendo Eva, Siempre quedará algo bueno en ti. No eres solo tu dolor, Eva. No eres solo tu venganza.

- Siempre lo haces. - Eva rie. - No me dejas ser un mártir. - ambas ríen.

A pesar de todo, aún se tenían la una a la otra.

- Te quiero. - Esteph la abraza, haciéndola reír, Esteph era más afectiva que Eva, siempre lo había sido.

- Ya basta de sentimentalismos. - se separan. - Ahora dime, ¿Cómo sobrevivirás sin... ?- Eva mueve sus cejas con picardía. Esteph soltó una risa ahogada y cubrió su cara con las manos.

- No lo sé, no tengo idea, quizás me vuelva loca. - Eva se echó a reír. - Fuera de lo sexual, creo que extrañare dormir junto a él. - Esteph rueda los ojos.

-Sabía que eran de esas parejas, son tan empalagosos en público, no quiero imaginarme cuando están solos. - Eva se burló.

- Tal vez duerma abrazando la almohada y murmure su nombre en la madrugada. - Ambas ríen. - ¿Y qué hay de Nikolay? - Eva baja la mirada. - Lo sabía. - Esteph chillo con emoción haciendo a Eva reír.

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