Nikolay llevó a Eva a la habitación. Mike se acercó a ambos revisando si Eva se encontraba herida, y suspiro aliviado cuando vio que físicamente no lo estaba, pero al ver su rostro, supo que todo estaba mal.
- Eva respira. - Nikolay tomó el rostro de Eve entre sus manos, esta respiraba irregularmente, parecía que seguía en shock. - Eva, Eva. - Eva finalmente ve a los ojos de Nikolay y su mirada se suaviza. Estaba bien, estaba con Nikolay, a salvo.
- Yo... - susurro tratando de explicarle a Nikolay que estaba pasando. - Está embarazada, no pude hacerlo. - solloza y Nikolay asiente. Después de todo, la verdadera Eva siempre estaría ahí. - Nikolay... tire todo a la mierda. Ahora saben que estoy viva... iran por mi y... - comienza a hablar demasiado rápido y Nikolay la detiene.
- Nadie se va a acercar a ti, ¿de acuerdo? - ella asiente con lágrimas en los ojos. - Estarás a salvo conmigo, iremos a Irlanda y todo estará bien. - Nikolay vio a una Eva totalmente vulnerable de nuevo, sus ojos reflejaban miedo. - No tengas miedo Eva.
Por la noche Mike ya se encontraba guardado todo en su maleta. Tres golpes en la puerta los desconecto del momento. Giorgio estaba en la puerta de la habitación, necesitaba hablar con Eva. Nikolay tomó su arma y abrió la puerta encontrándose a Giorgio, parecía tranquilo, pero por dentro estaba preocupado. ¿Cómo le diría a Esteph que Eva realmente estaba viva? esa pregunta no paraba de recorrer su mente desde que vio a Eva.
- Necesito hablar con Eva. - hablo y Nikolay miro a Eva esperando su aprobación, ella solo asintió. Giorgio entró a la habitación saludando con un movimiento de cabeza a Mike. Se acercó a Eva y ambos se miraron en silencio, uno frente al otro.
Finalmente Giorgio se acercó lentamente y la envolvió en un abrazo. - Grazie a Dio. - susurró contra su cabello, cerrando los ojos con fuerza. Eva, rígida en su abrazo, tardó en corresponderle. No sabía qué sentir. Pero la manera en que Giorgio parecía dinero y eso la hizo ceder solo por un instante. - ¿Cómo es posible?
- Tenía que hacerlo, estar a salvo. - se separó. Gio vio a Nikolay, confirmando que él estuvo detrás de todo eso.
- Pudiste decírmelo... yo hubiera ayudado. - ella negó y cruzó sus brazos.
- Sabias donde estaba Dimitri todo este tiempo, incluso me atrevo a decir que siempre lo supiste. - Giorgio tragó en seco y su mandíbula se tensó. - Decidiste estar de su lado. - Se separaron completamente. Giorgio sabía que había ocultado cosas, pero creía que si hubiera sabido todo antes, probablemente todo hubiera sido diferente.
- Estabas muerta, Eva. ¿Que importaba donde estuviera Dimitri? - ella entrecerró sus ojos, con incredulidad. - Esteph estaba destrozada, quería matarlo, y no iba a permitir que ella se manchara las manos de sangre. - Solo pensaba en Esteph, su esposa, ¿Como se lo diría? - No puedes dejar que Esteph sepa la verdad, yo me encargare, ¿De acuerdo? - pasó sus manos por su cabello, pero vio a Eva.
Eva no podía pronunciar una sola palabra. El repentino silencio de la habitación, Eva bajó su mirada con nerviosismo. Giorgio finalmente cayó en cuenta, Esteph lo sabía.
Lo supo de inmediato. Esteph todo el tiempo estuvo mintiendo en su cara.
- ¿Es una puta broma? - dio dos pasos atrás. Esteph le había mentido y era una puta mierda. - ¿Desde cuándo lo sabe?
- Giorgio... - Eva trató de tranquilizarlo y acercarse, pero él no la dejó. Giorgio la observó con una mezcla de rabia y confusión. Y, por primera vez en años, su mundo se tambaleó. Porque su esposa, su Esteph, le había ocultado algo así.
- ¿¡Desde cuando?! - exclamó. Nikolay rodó los ojos, cansado de todo el drama. Giorgio salió de inmediato de la suite, encaminandose a su hotel. Eva de inmediato tomó su celular y envió un texto a Esteph.
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PHOENIX
Ficção AdolescenteTodos saben lo qué pasa con el fénix. El fénix se quemaba por completo y, al reducirse a cenizas, resurgía del huevo la misma ave fénix siempre única y eterna. Eso paso con Eva Carmont, la chica dulce que Dimitri Pavlovsky solía conocer tuvo que mor...
