33

7 0 0
                                        


Esteph alistaba su pequeña maleta para disfrutar de los tres días en Manhattan. Giorgio la había invitado a ir junto a él, tendría algunos negocios, pero se sentía satisfecha de que por lo menos la había tomado en cuenta para este viaje. Revisa su celular por milésima vez esperando tener un mensaje de Eva. La última semana había estado desconectada, pero Eva, después de lo que sospechaba de Giorgio no se atrevía a hablar con ella, porque sabía que no lo haría con sinceridad.

Le había contado a Eva de la pelea que tuvo con Giorgio, y eso fue lo último. Las cosas con Giorgio estaban mejorando, si bien, Alessia seguía en la empresa, Esteph estaba haciendo trabajo desde casa.

" Estaré en Manhattan unos días, creo que a mi y a Gio nos caerían muy bien estas mini vacaciones " Escribe y envía el mensaje a Eva quien de inmediato le contesta preguntando por el hotel en el que se hospedaría.

Eva entrecierra sus ojos al conocer en qué hotel se hospedará Esteph, uno muy cerca del de Nikolay, en donde estaría Dimitri. Espanta sus sospechas y sigue subiendo su maleta al jet. Mike se encontraba alistando los micrófonos con su laptop en su regazo. Nikolay abre una maleta de metal sobre la mesa central, revelando un arsenal meticulosamente organizado. Su mirada se endurece mientras saca una Glock y revisa el cargador con la facilidad de alguien que ha hecho esto toda su vida.

- Señores, su vuelo hacia Manhattan está listo para despegar en cinco minutos. - la azafata les avisa. - Les recordamos que el trayecto durará aproximadamente seis horas. Por favor, tomen asiento y abróchense los cinturones durante el despegue.

El Jet de Giorgio poco después aterrizó en el aeropuerto. A través de la ventanilla, Esteph observó la silueta de los rascacielos bañados por la luz del amanecer, sintiendo una extraña sensación de asfixia en el pecho. No era la primera vez que viajaba a Nueva York con Giorgio, pero esta vez, todo se sentía diferente.

Bajaron del avión sin intercambiar demasiadas palabras. Giorgio caminaba con la seguridad que lo caracterizaba, su celular en mano mientras enviaba mensajes con el ceño fruncido. Cuando llegaron a la camioneta que los esperaba, finalmente habló.

- Hoy estaré ocupado todo el día. Tengo reuniones importantes, quiero que te quedes en el hotel. - Esteph giró el rostro para mirarlo, parpadeando con incredulidad.

- ¿Que me quede en el hotel?¿Todo el día? - Giorgio suspiro con cansancio. No quería que saliera, no quería que hubiera fallas y... pudiera encontrarse a Dimitri. Lo mejor era que salieran mañana que Dimitri ya no estuviera en la ciudad. No quería si quiera arriesgarse.

- Por favor Esteph, no empieces. - Esteph asiente y sonríe sarcásticamente. - No podemos estar paseando por la ciudad como si nada. Tengo cosas que resolver y no quiero que estés por ahí sola.

- Al menos dime por qué. - Apretó los labios, conteniendo la réplica afilada que se formaba en su lengua y cruzó sus brazos. Giorgio la miró con esa expresión severa.

- Por qué lo digo yo. - Esteph soltó una risa sarcástica. - No quiero pelear. - Se miraron fijamente por un momento, la tensión entre ellos estaba a punto de explotar. Finalmente, Giorgio suspiró y masajeó su sien.

- Entonces deja de darme órdenes como si fuera una niña...

- Esteph, es peligroso. No puedo preocuparte también por ti hoy. - Esteph apretó los puños, sintiéndose invisible ante él. Sin embargo, no dijo nada más. Cuando el auto arrancó hacia el hotel, ella desvió la mirada hacia la ventana.

La suite del hotel Dagger en Manhattan tenía una vista impresionante. Nadie prestaba atención a la ciudad, la habitación estaba sumida en un silencio tenso, solo se podían escuchar las armas siendo revisadas por Nikolay. Eva se posa frente al espejo revisando su atuendo, completamente negro, unos pantalones cargo, blusa sin mangas y botas negras. Nikolay se acerca a ella con el chaleco antibalas en sus manos.

PHOENIXDonde viven las historias. Descúbrelo ahora