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Evangeline

Nikolay me había citado junto con Mike en su oficina por la mañana, después del desayuno. Me apresuro cruzándome en el pasillo a Mike quien le sonríe a su celular y golpeo un poco su hombro. Toco la puerta de la oficina de Nikolay y abro en cuanto escucho el "Adelante". Su escritorio con un mapa. Levanta su mirada hacia nosotros y me sonríe exclusivamente a mi.

- ¿Y esa sonrisa? - pregunto confundida. Mike lo mira y luego me mira sorprendido. Nikolay suele ser un poco serio y sin expresión, sus sentimientos no los expresa en su rostro.

- Dimitri reservó la suite en uno de nuestros hoteles. - miro el mapa y en la esquina leo "Manhattan Grand Hotel by DAGGER" Mike ríe negando.

- No se lo espera, es un idiota. - me mira y lo miro confundida. - ¿Quién se esconde en Manhattan?

-El ya no se está escondiendo, no sabe que yo estuve con Eva en el hospital. No sabe nada. - dice Nik y yo asiento comprendiendo todo. Claro, sabe que Esteph no puede hacerle absolutamente nada, no sabe de Nikolay y mucho menos se espera que esté viva para hacerle pagar. - Al parecer estará hasta la siguiente semana así que...

- Tengo que hacerlo cuanto antes. - término por el. Estoy asustada, asustada y a la vez ansiosa por verle la cara. Porque no iré por él, iré por ella, no porque ella tenga la culpa, no la tiene probablemente, pero sí es importante para él, entonces con eso basta para que sufra como yo lo estoy haciendo sin mi bebé.

- No podemos hacerlo sin plan, Dimitri no es idiota. Así que lo haremos bien y sin errores. - asiento y miro fijamente a Nikolay.

Lo haré.

Estuvimos cerca de dos horas hablando de que tendría que estar un poco más entrenada, Nikolay explicó todos los puntos importantes. Dimitri a donde sea que va lleva a sus hombres y yo misma he estado cuando le avisan hasta lo más mínimo que pasa a su alrededor, solo para estar precavido. No quería distraerme, pero Nikolay tenía algo que me hacía perder en sus ojos verdes, en la forma en que hablaba tan seguro de sí mismo, su voz se volvía más baja y... me hacía sentirme extraña.

- Y ya está, entraremos por ella. - niego.

- Lo haré sola, no quiero que te metas en problemas por mi, solo necesito que me guien un poco, es todo. - Nikolay me mira como si estuviera loca. - Nikolay, puedo hacerlo y tendrás problemas con Dimitri si te ve...

- Tiene razón Nik, lo mejor es que la vigilemos, tendrá a nuestros hombres a su disposición. - concuerdo con Mike y Nik suspira, porque es verdad. Después de lo que haré, Dimitri querrá buscarme para hacer no se que, y si se da cuenta de que Nikolay estuvo detrás de esto también, puede haber problemas grandes entre ellos.

- En ese caso... necesitas más entrenamiento. - se levanta de su silla de escritorio. - No dejaré que te enfrentes a ellos sin estar completamente preparada.

- De acuerdo. - ruedo los ojos y Mike ríe de mí.

- Empezamos hoy por la tarde, en el gimnasio. - Mike se burla de mí y hace una seña con su mano de una pistola apuntando y disparando a mi cabeza.

Por la tarde, ya lista con mi ropa deportiva entro al gimnasio, me acerco al lugar de entrenamiento con piso acolchado donde Nik y Mike suelen entrenar. Me quito la chaqueta quedando en top. Atrapo a Nik viéndome fijamente con las manos en los bolsillos.

- Bien... ¿Cómo empezamos, coach? - bromeo y Nik sonrie con diversión en su rostro. - Mike dijo que vendría a ver como me torturabas.

- Empecemos fácil entonces. - se acerca y yo me pongo rígida, esperando que haremos. - Si te inmovilizan, ¿Qué harás? - y de pronto Nikolay sujeta mi muñeca y hace girar mi cuerpo con tanta facilidad, que me da miedo, no creí que fuera tan fácil. Siento mi espalda choca con su pecho y su respiración rozando mi oreja.

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