ÉL
Reviso el teléfono esperando ver algún mensaje de Allison, pero no hay nada. No he sabido nada de ella desde la madrugada cuando se quedó dormida mientras le masajeaba la espalda.
Esperaba algo esta mañana cuando descubriera lo del auto. No sé si está molesta por eso, o si está demasiado ocupada dando vueltas por toda la ciudad como seguramente habrá hecho desde que abandonó mi apartamento.
—contesta.
Nosotros no acostumbramos llamar, a menos que sea algo realmente necesario—preferimos los mensajes estúpidos y sugerentes— Pero esta es la segunda vez que la llamo en el día y no hay respuesta de su parte, la llamada simplemente se desvía al buzón de voz.
—bueno—dejo de insistir—si ella no está en mi apartamento, supongo que a esta hora ya debe estar con Hannah.
Pasan de las 11:30 y no tengo manera de avisarle que voy para allá. Busco entre mis contactos el nombre de su amiga, quien por suerte responde al segundo timbre.
—hola secuestrador—saluda.
—hola Hannah.
—¿llamas para regresarme lo que me robaste?.
—eso depende.
—¿de qué?.
—¿está ella contigo?.
—no la he visto desde ayer, pero si no esta contigo o trabajando horas extras, entonces debe estar en casa, espero que montándoselo rico con esa amiga paramédico que tiene.
Me desvío por un atajo para evitar el tráfico que se forma debido al tramo en reparación que la ciudad está reconstruyendo, causado por aquel accidente ocurrido el día de mi cumpleaños, cuando una carambola de vehículos chocaron y terminaron destruyendo los muros de contención y parte del asfalto.
—si es así, espero por lo menos me dejen verlo.
—maldito suertudo—suspira del otro lado de la línea—¿vas para el ático?.
—¿te importa?.
—no, pero hazme un favor y dile a Allis que esta noche me quedo a cubrir al idiota desobligado.
—¿sigues en la clínica?.
—alguien tiene que vigilar a la bruja de su madre, nadie quiere que vuelva a atentar contra la vida de un bebé aún no nacido.
Suena un poco exagerado, pero Laura Bonetta ha demostrado que no es aún buena persona en más de una ocasión.
—dime, ¿estando ahí tienes manera de revisar el registro de cualquier paciente?.
—eso depende.
—¿de qué?.
—de a quién y que es exactamente lo que quiere que averigüe.
Vale, es astuta y no sé anda con rodeos. Supongo que es gracias a ella que Allison suele ser tan directa la mayor parte del tiempo.
—hay una persona que estoy investigando para un caso en la firma—miento—uno de nuestros contactos lo ha visto salir en más de una ocasión de la clínica de los Bonetta, pero hasta el momento nadie a podido darnos información sobre el motivo de su visita.
—¿me estás pidiendo que espié para ti?.
— solo si se te complica ayudar a un amigo que quiere quitarse de encima al idiota de su jefe.
—no lo sé, ¿qué ganaría yo?.
—lo qué tú quieras.
—Oh si—ronronea morbosa—tú si sabes endulzarle el oído a una mujer. Envíame el nombre de tu personita y veré que puedo hacer por ti.
—Gracias Hannah, es bueno que estés de vuelta.
—lo sé, pero sigue adulándome—presume—le avisaré al concierge que vas para allá, se lindo y tarta de no volver a romper otro de mis jarrones por favor.
—veré que puedo hacer.
La escucho reírse antes de que termine la llamada. Consigo librarme del tramo en reparación y salir un par de calles cerca del ático.
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TÚ vs YO
JugendliteraturAllison es una de esas chica aferradas que consigue todo lo que se propone. Como por ejemplo, su admirable mérito académico, conquistar al chico de sus sueños, y ganarse un lugar en el mejor hospital de la ciudad. La dosis de locura en su vida corr...
