ÉL
Miro la punta arder del cigarrillo tratando de hacer memoria de cuando compré la cajetilla.
Meses atrás me fumaba dos o tres a la semana, ahora ni siquiera puedo sacar la cuenta.
Le pego dos caladas más antes de deshacerme de la colilla y pisarla en la acera. La pantalla de mi teléfono sigue iluminándose dentro del auto, en el asiento del pasajero.
Estoy apoyado a un costado del Audi, en el espacio más remoto del estacionamiento en una plaza comercial.
No es la primera vez que frecuento el lugar, solía venir muy a menudo. Ahora comienzo a cuestionarme si hice bien saltarme las clases para venir.
El teléfono vuelve a iluminarse y le echo otro vistazo, pero de nuevo es Mike y no tengo ganas de lidiar con él y su jefe. Leeré los mensajes más tarde.....o quizá no lo haga.
Compruebo la hora—9:30 am—seguramente no tarda en aparecer. Aún no tengo idea que hago aquí, pero no he podido sacarme a Marion de la cabeza desde su visita.
El teléfono se ilumina una vez más, y esta vez si lo alcanzo al ver que se trata de Ronnie.
—dime—compruebo el auto que acaba de aparcar fuera de la clínica de belleza, no es el de ella—¿pudiste librarte de Norman y su payaso?.
—no fue fácil, pero ya estoy aquí.
—genial.
—ahora dime que es exactamente lo que quieres que averigüe.
Otro auto entra al estacionamiento, es una mujer mayor la que se baja esta vez, no es a quien espero.
—quiero que sigas a Marion y me informes cada uno de sus movimientos—explico— a que hora sale, a dónde va, con quien va, a qué hora vuelve, ya sabes, trabajo tipico de vigilancia de agentes como tú.
—¿es en serio?—pregunta estoico—creí que ibas en serio con Allison.
—no es lo que estás pensando—ruedo los ojos antes de falta de confianza—claro que voy muy en serio con Van Helsing, es solo que Marion me visitó la otra tarde y menciono algo que me ha dejado pensando en sus fuentes.
—¿puedo saber qué te dijo?.
—te lo diré más tarde, creo que mi cita de las 10:00 ha llegado.
—¿Cita?—repite—¿cual cita, espera, te saltaste las clases?.
—me tengo que ir—reconozco la camioneta de lujo blanca—mantenme informado, cuento contigo Ronn.
Lo escucho protestar pero termino la llamada sin prestarle más atención. La dueña de la camioneta blanca baja del vehículo llevando unas gafas grandes de sol que le cubren la mitad del rostro. Puede pasar desapercibida para cualquier otra persona, pero no para mí.
La reconocería en cualquier lugar, aún cuando trae una gorra y ahora su cabello es castaño. Es como si se estuviera esforzando por no parecerse a ella misma vistiendo jeans y una sudadera demasiado grande para sus cuerpo.
Espero a que se aparte del vehículo en dirección a la clínica, pero me detengo cuando en lugar de ir a su masaje de las 10, ella se desvía hacia el modesto despacho jurídico ubicado en el tercer local de la plaza, y yo me dirijo a donde mismo junto con ella.
La mujer comprueba la entrada del estacionamiento sin darse cuenta que estoy lo bastante cerca como para tomarla del brazo y arrástrala hasta quedar ocultos a la vista de algún curioso.
—¿pero qué.....
—no hagas un escándalo—la interrumpo escondiéndola bajo las escaleras—Soy yo, Jenk.
—Jenk—se sorprende por un momento, luego consigue quitarse mi mano de encima—¿que haces aquí?...¿que quieres?...¿estás siguiéndome?.
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TÚ vs YO
Novela JuvenilAllison es una de esas chica aferradas que consigue todo lo que se propone. Como por ejemplo, su admirable mérito académico, conquistar al chico de sus sueños, y ganarse un lugar en el mejor hospital de la ciudad. La dosis de locura en su vida corr...
