Ella
El lejano sonido de unas llaves hace que despierte alerta. Puedo leer perfectamente la hora en el reloj de pared a pesar de la oscuridad en la habitación.
Pasan de las dos de la mañana y por primera vez en horas, me permito soltar el aire que estaba reteniendo en los pulmones.
Probablemente me estoy volviendo loca, pero en mi defensa, se supone que una debe preocuparse cuando no tiene noticias de su esposo desde el día anterior ¿no?.
Es normal que me preocupe ¿cierto?.
<<Dios, no sé que estoy haciendo, probablemente el ridículo>>
Hace horas que desperté luego de una reparadora siesta de seis horas, y por muy estúpido que parezca, me sorprendió un poco despertar y no encontrar ningún mensaje de Alex esperándome.
Juro por lo más sagrado, que estoy entregándome por completo a esta relación. Lo que siento por Alex es más grande de lo que soy capaz de reconocer, pero tengo que admitir, que por mucho que confíe en él, aún hay una vocecita dentro de mi, que insiste en que no me entregue por completo, que las personas no cabían de la noche a la mañana y que Alex no cuenta precisamente con una reputación intachable.
Su falta de comunicación durante el día no ha hecho más que darle más peso a esa vocecita que me recuerda que no hace muchos días, él y Marion estuvieron juntos.
Probablemente no follando, pero si hablando como si ella no me cayera peor que una patada en los ovario.
Hoy fue mi día libre y creí que Alex llegaría temprano para cenar juntos. Le envié un mensaje de texto, e incluso añadí una foto del vino que salí a comprar para celebrar que al fin tendríamos una cena tranquila en casa, solos nosotros dos.
Pero Alex ni siquiera se tomó la molestia en ver mis mensajes, y obviamente mucho menos respondió.
Me pongo de pie atándome los cordones de la bata de satín con la que pretendía sorprenderlo hoy. Respiro profundo y me obligo a recordar que soy una mujer inteligente y razonable, por lo que no pretendo montar una rabieta solo por que hoy no tuvo tiempo para mí.
<<lo que pasa es que no estoy acostumbrada a su falta de atención, es como si algo fuera mal, como si su silencio fuera un mal augurio, y no me gusta>>
Salgo de la habitación pero me quedo bajo el umbral, el departamento permanece en penumbras, una rendija de luz entra por la puerta principal, evidencia de que alguien la a abierto.
La voz de Alex es la primera que distingo, no parece que venga ebrio—esa fue otra de las teorías que ideé ante su falta de comunicación— como dije antes, me considero una mujer inteligente, seria razonable que halla decidido ir por unos tragos luego de un día largo de trabajo. No lo culparía por hacerlo, yo lo he hecho y sin duda lo volveré hacer.
—Gracias por el aventon—lo escucho decir controlando el tono de voz—pero aquí termina el viaje.
—muévete.
La otra voz es más un gruñido, uno que me pone rígida y termino ajustando más el nudo de la bata que insiste en aflojarse.
—es propiedad privada—masculla Alex controlándose todavía—y a menos que tengas una orden para registrar mi apartamento, te vas a quedar con las ganas de entrar.
—no lo volveré a repetir—reconozco la otra voz—muévete Jenkins.
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TÚ vs YO
Teen FictionAllison es una de esas chica aferradas que consigue todo lo que se propone. Como por ejemplo, su admirable mérito académico, conquistar al chico de sus sueños, y ganarse un lugar en el mejor hospital de la ciudad. La dosis de locura en su vida corr...
