Kellan, Cinco y Eins junto con un grupo fueron a hacer olas en otra parte de la ciudad para distraer a Imperio de seguir por la ciudad o tan cerca de nuestras fronteras.
Miro la pantalla de mi celular, pero aún no tengo una respuesta de Vladimir al mensaje que le dejé una hora atrás. La incomunicación que hemos tenido comienza a preocuparme. Y eso agrega otra emoción a mi estado ya afectado.
Me quedaré por primera vez en el refugio, y extrañamente no me siento nerviosa. La cabeza me va a reventar en cualquier momento por haber sobrepasado el límite de uso de mi habilidad.
La confusión del encuentro con aquel sujeto de habilidad en azul y la impresión de la revelación del parentesco de ambos Kellan me hizo actuar de manera imprudente con el uso del reciente crecimiento de mi habilidad.
—¿...cierto, Nira? —la voz de Exone se hace más clara de repente.
—Perdón, ¿qué estabas diciendo? —Mis ojos, que habían estado perdidos en la ventana, de pronto miran su figura.
Exone ladea la cabeza, pero es Emy quien refleja en su rostro el gesto de preocupación por ambos.
—¿Estás nerviosa porque pasarás la noche fuera? —Emy se inclina en mi dirección.
—Estoy aturdida por lo que pasó hoy y extremadamente cansada —confieso a mitad de una exhalación.
—Es una fortuna que estuvieras con Nueve. —Exone suspira—. Nadie mejor que él para ayudarte a burlar a Imperio. Su instinto protector es de calidad.
—Sí, me sentí mejor sabiendo que no estaba sola.
—¡Ey, tengo una idea! —Emy se acerca para sentarse en el reposabrazos del sillón en el que me encuentro—. Ya que te quedarás en el refugio, ¿por qué no duermes conmigo en mi habitación?
—Suena bien —Exone se muestra de acuerdo—. Te vendría bien algo de compañía, ¿no crees?
—Sí, eso podría funcionar.
Emy y Exone continúan con su plática casual en la que Exone narra cómo recuerda la ciudad y Emy le cuenta cómo es ahora. Los escucho sin aportar más que un sí o un cierto cada vez que Emy me pide confirmar algún dato ante la incredulidad de Exone.
Unos golpes en la madera de la puerta abierta a mis espaldas suenan a los pocos minutos.
—¿Hicieron una pijamada y no me invitaron? —el tono burlón de Kellan me hace mirar en su dirección—. Nira está quitándome el favoritismo, eso no me gusta.
Tiene un hombro recargado en el marco de la puerta con actitud relajada, pero el hematoma morado y azul en su pómulo derecho rompe un poco esa aura.
Eins había mencionado antes de irse que era probable que pasaran la noche fuera del refugio, así que me sorprende verlo de regreso y con pintas de haberse duchado recientemente.
—Nueve, ¡justo a tiempo! —Emy menea las manos llamando su atención—. ¿Puedes decirle a Drei que Nira se quedará en mi habitación? No es necesario que prepare una.
Kellan se despega del marco de madera cruzando los brazos y mirando a Emy como si no hubiera entendido lo que acaba de decir.
—Le habría ofrecido mi habitación, pero la está usando Seven mientras no estoy —comenta Exone. Se gira hacia mí, esbozando una sonrisa cálida.
—¿Con Emy? —Kellan se inclina hacia atrás, echando un vistazo al pasillo. Haciendo una mueca extraña con los labios antes de regresar a su posición—. De ninguna manera. La habilidad de Nira se activa mientras duerme, no debe estar en esta zona.
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Rojo Ascender
FantascienzaNira está consciente de que su vida no tiene ni una pizca de normalidad, solo hace falta ver su más grande secreto: Tiene una habilidad sacada de los cómics. La tiene desde que una extraña figura se presenta en sus sueños: una mujer de ojos rojos y...
