Al salir del área médica mis pasos me llevan inconscientemente hasta la habitación de Exone. Dudo unos segundos ante la puerta, pero termino golpeando la madera.
Su respuesta desde el interior no tarda en llegar. La puerta se aparta dejándome apreciar la figura sosegada en el sofá individual con las rodillas juntas y las manos entrelazadas en su regazo.
—Hola, Exone —digo tras haber cerrado la puerta y llegar al centro de la estancia.
—Oh, Nira. Justo a tiempo. —Señala con la palma hacia arriba la pequeña mesa a un lado de él—. Llegas a la hora del té. Siéntate —invita—. Es té rojo, ¿lo bebes con leche o solo? Puedo prepararte otra cosa si gustas.
—Me gusta el té rojo —tranquilizo—. Con leche está bien.
—Lo supuse.
Me acomodo en la orilla de la cama, siendo este el único otro asiento disponible.
Es impresionante su capacidad para ser autosuficiente a pesar de carecer de un sentido tan importante como el de la vista. Cinco y Kellan me han dicho que lo mejor es dejarlo desarrollarse solo, porque se deprime un poco cuando alguien trata de protegerlo.
—¿Qué es lo que te trae por aquí? Oh, ya te había hecho esa pregunta antes, ¿verdad? —consulta al darme una taza con té y leche tibia.
—Eh, sí, perdón por venir sólo cuando parece que me conviene.
—Eres joven, aún te queda mucho camino por recorrer. Es normal que tengas dudas. —Sonríe—. Es un placer representar una guía para jóvenes como tú.
—No quisiera aprovecharme de tu amabilidad.
—Me gusta ser útil. Prefiero que me visites con la intención de buscar consejo que por mera lástima. —Bebe un sorbo de su té con calma—. Dime, ¿qué te martiriza?
—Antes, me gustaría que lo que te voy a comentar quede entre nosotros —balbuceo nerviosa—. Creo que, lo que voy a decir, sería algo alarmante para otros oídos.
Exone levanta una mano pidiendo que pare. Deja su taza junto al plato dispuesto sobre la mesa con una cantidad generosa de galletas variadas.
—¿Tiene que ver con lo que Seven sospecha de ti?
—Sí, en parte —suelto con voz apagada—. Tú... ¿conoces a un hombre de Imperio llamado Lain?
Sus hombros se hunden pero regresa a la postura pulcra que había mantenido. El rehuir de su rostro confirman mi pregunta mejor que lo haría una respuesta de viva voz.
—Me crucé con él. Parecía conocer a mi padre —explico—. Por eso supuse que quizás él había sido parte del refugio. Pero jamás oí de él por parte de nadie aquí.
Asiente con la cabeza, aunque reacio.
—Tuvimos un enfrentamiento. Me dió la impresión de que hubo un par de veces en las que su habilidad no funcionaba en mí. —Dejo salir un suspiro—. Creo que solo estoy buscando algo en lo que pueda pensar para poder dormir tranquila —puntualizo.
Doy un enorme sorbo al líquido que devuelve calidez a mi interior.
Exone se sume en un aire pensativo.
—No sé si esto vaya a serte de ayuda —dice tras el silencio tenso—. Si te digo que, puedo darte algo para pensar y también la respuesta que buscas, pero que no sé cómo puede repercutir en tu estado anímico, ¿lo tomarías?
—Sí —contesto sin dudar—. Lo tomaría sin pensarlo, bajo mi propio riesgo.
Guarda otro tanto de palabras.
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Rojo Ascender
Science FictionNira está consciente de que su vida no tiene ni una pizca de normalidad, solo hace falta ver su más grande secreto: Tiene una habilidad sacada de los cómics. La tiene desde que una extraña figura se presenta en sus sueños: una mujer de ojos rojos y...
