Sirius Black sigue vivo, y después de haber sobrevivido ante el ataque en el ministerio, decide traer de regreso a su única hija.
Lyra Black se crió en un orfanato, lejos de su madre, y teniendo la certeza de que su padre se encontraba en prisión...
"No me lo merezco, sé que no me lo merezco, pero quédate conmigo un minuto, te juro que haré que valga la pena. ¿Puedes perdonarme? Al menos temporalmente, sé que esto es mi culpa, debería de haber sido más cuidadosa. Y sé que tienes todo, pero chico, yo no soy nada sin ti. Por última vez, necesito ser quien te lleve a casa, una vez más, te prometo que después de esto te dejaré ir".
[1997, Don't forget me, please, I know how to make you come back].
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Lyra Black.
Abrió los ojos.
Tenía una venda negra cubriendo su vista.
A Lyra le costaron varios minutos de su tiempo entender lo que había sucedido con ella. Tenía su boca seca y su lengua hinchada, la cabeza dolía, como si... cómo si alguien le hubiese propinado un gran golpe.
Sus huesos, sus músculos, todo dolía.
Y entonces recordó.
-Yo no puedo entregarte -la voz de Mattheo la hizo abrir sus ojos en cuanto él la sacó de las profundidades del mar -, No después de salvarte la vida, Black. No puedo hacer esto.
-¿No es lo que hemos estado haciendo estos últimos meses? -habló exhausta, sin atreverse a soltar a Mattheo, sin dejar de mirarlo.
Él parecía que, a pesar de exigirse a si mismo apartar su mirada de la azulada y plateada de Lyra, no lo lograba; estaba en guerra contra si mismo y parecía estar perdiendo poco a poco.
-No puedo entregarte a mi padre después de salvarte la vida, no... ¿en qué estabas pensando al lanzarte de ese acantilado? -la encaró con dolor, enfurecido pero sin atreverse a apartarla de él -, ¿Querías morir? Porque eso habría pasado si yo no...
Él calló enseguida al leer el semblante vulnerable de Lyra: su mueca de constante dolor, sus ojos enrojecidos por la sal del mar y los secretos que intentaba ocultarle a él. Ahí había un poco de verdad: Si, Lyra queria morir.
La explicación, Mattheo no la entendería de no ser por Lyra y su decisión de hablar con la pura verdad: su hija. Y ella aún no era capaz de hablar sobre ese pedacito suyo y de él, ¿por qué? Porque estarían en riesgo, porque Lyra sabía, ella sabía que Mattheo aún no tenía el completo favor de su padre como para idear un plan que mantuviera a salvo a Nikova.
Ninguno de los dos lo era. No tenían el suficiente poder.
O al menos, Mattheo no confiaba lo suficiente en Lyra como para creer en las palabras que saldrían de su boca. A su vez, Mattheo confiaba más en Sienna que en Lyra, y Lyra no podía asegurar que, en el momento de la verdad, él le arrebatara a Nikova de sus brazos para dársela a Sienna, y así, la rubia hacerse cargo de su bebé.