Sirius Black sigue vivo, y después de haber sobrevivido ante el ataque en el ministerio, decide traer de regreso a su única hija.
Lyra Black se crió en un orfanato, lejos de su madre, y teniendo la certeza de que su padre se encontraba en prisión...
"Y me empujaste, y ahora mis pies no pueden tocar el fondo de ti. Así que esperaré a la próxima vez que me quieras Cómo un perro con un pájaro en su puerta. Y si pudiera darte la luna te daría la luna Estás enfermo, estás casado y podrías estar muriendo. Pero me sostienes como agua entre tus manos".
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
1997, [You and I are a tragedy, but our minds are our poison].
Lyra Black.
-¿Cómo está Nikova? -la voz de Dorian retumbó en sus oidos mientras observaba como abría la puerta para si mismo.
Lyra gruñó, miró de reojo a la mujer que maquillaba su rostro con pura advertencia y se guardó sus palabras para ella misma. Los orbes de esa mujer parecían confundidos, queriendo descifrarla.
Por supuesto no lo logró. Y Lyra erguió su mentón divertida.
Anastasia en realidad era una mujer hermosa, demasiado hermosa: ojos chocolatados, labios rojizos, piel acanelada, cabello rizado y largo hasta debajo de la cintura, un cuerpo lleno de curvas y facciones preciosas.
Hermosa.
Y amable. Gentil.
Y la esclava de Mattheo.
-Guardate tus comentarios. -Lyra se dirigió a Dorian, que entraba por el umbral de la puerta con su traje: camisa de manga larga negra, un tipo chaleco que usaba de saco que era de cuero de dragón y guantes negros diseñado en ese mismo cuero.
Su cabello rubio bien peinado y apestando a loción masculina, con pantalones de vestir negros y botas militares. Con su varita guardada cerca de su cinturón.
Se miraba atractivo. Más de lo que creyó o había notado.
-Bien -Dorian sonrió -, Luces preciosa.
-Ahorrate tus comentarios. -Lyra repitió, desviando su mirada al espejo frente a ella, observando su propio reflejo con sorpresa.
-¿Ves? -siguió con sus comentarios irrelevantes, acercándose a ella y observando el reflejo de ambos en el majestuoso espejo dentro de su habitación. Dorian acariciaba sus hombros desnudos y Lyra lo mutilaba con su mirada azulada con plata -, Te miras exquisita.
Anastasia carraspeó.
-¿Quién es Nikova? -intentó integrarse a la conversación. Bien. Buen intento -, ¿Una amiga tuya?