CAPÍTULO 28

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@CarmenMoyaCalvente felicidades, ayer parecias la más rápida a este lado del Manzanares (un río de Madrid, para el que no lo sepa)

POV RICK

Estaba muy a gusto, no tenía ninguna gana de levantarme, sentía el calor de otro cuerpo sobre mi pecho, no podía dejar de sonreír, era feliz podía morir tranquilo, no mejor dicho ahora no quería morir por nada en el mundo necesitaba disfrutar de Kate un poco más, ahora que la había probado no podía parar.

Me moví un poco intentando acomodarme sin despertar a Kate, pero ya era tarde estaba despierta porque noté como movía lentamente su mano sobre mi pecho.

-Um ¿estas despierta?

-Si-me dijo levantando la cabeza apoyándola en su mano que a su vez tenía apoyada en mi pecho, estaba guapísima, con el pelo todo desordenado y con cara de sueño.

Coloque mi mano sobre su barbilla acariciándola lentamente y me acerque para besarla suavemente en los labios, fue un beso lento lleno de amor que acabo para mi gusto demasiado rápido.

-¿Qué?

-No te huele a quemado.

-Oh mierda-grité levantándome corriendo y escuche como Kate se reía en la habitación.

Apague la cocina rápidamente y cogí la olla con la pasta quemándome la mano y soltándola en el fregadero soltando un pequeño gritó.

-¿Qué te pasa, forastero?

-Me quemé-le dije poniéndole morritos.

-A ver déjame que lo mire-se acercó lentamente hacia mí y hasta ese momento no me di cuenta que llevaba puesta mi camiseta estaba muy pero que muy sexy.

Cogió mi mano con cuidado y acercó su boca a la quemadura y sopló mirándome a los ojos me estaba provocando y lo estaba consiguiendo.

-Eres muy mala Katherine Beckett-le dije intentándola agarrar con mi mano buena.

-Jaja-se reía retorciéndose en mis manos-y ahora que me vas a dar de comer campeón.

-Pues no sé no hay mucho quieres un sándwich.

-Está bien, pero antes déjame cuidar de esa mano.

Se acercó al cuarto de baño y apareció poco después con botiquín que compre el día que estuvimos fuera por si a Kate le pasaba algo y resulta que al final me ha pasado a mí.

Hizo que me sentará en un taburete de la cocina y ella se colocó en otro. Con mucha concentración que noté en como su ceño se fruncía y como se mordía su labio inferior, me lo curó y me puso un pequeño apósito.

-Um me he portado muy bien-le dije poniendo otra vez los morritos.

-¿Y? no tengo piruletas para el niño-dijo ella burlándose.

-Bueno pues me tendré que conformar con un beso-le dije poniéndole los morros.

-Jaja dios eres un crío-dijo acercándose y dándome un pequeño pico en mis labios.

-Si pero te gusta-vi cómo se sonrojaba agachando la cabeza-bueno voy a preparar los sándwich.

Realicé los sándwich y nos sentamos en la barra de la cocina uno en frente del otro. Y empezamos a hablar de nada y de todo a la vez, y de vez en cuando le íbamos pegando un pequeño bocado al sándwich.

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