Blanca recordó lo que le dijo Beba, eran casi las mismas palabras de Viviana. Y recordó que no la había llamado como prometió. Así que decidió buscar su móvil en el bolso.
-¿A mi quién vas a llamar ahora?- Preguntó Viviana quejándose.
-A una nueva amiga que me dio buenos consejos. Olvidé llamarla.- Contestó Blanca sin sospechar el pánico en el que su amiga estaba entrando.
Si Blanca llamaba descubriría que ella era Beba. No podía permitirlo, debía proteger su secreto.
Entonces su boca habló antes que su mente pensara.
-Blanca quería contarte que ahi alguien en mi vida.-
Blanca soltó el teléfono de golpe encima de la mesa y exclamó:
-¡Qué! ¡Cuenta!-
-Es mi secreto. No quiero hablar de él hasta estar segura de que es lo que tenemos. Quede con él en su apartamento de soltero. Tengo las llaves voy ha hacerle una super cena. ¿Me acompañas a comprar?- Preguntó Viviana esperando que Blanca se olvidara de la llamada que quería hacer.
-Esta bien vamos.- Accedió un poco confusa.
Compró candelabros plateados y velas rojas. Para decorar la mesa romanticamente.
Blanca le hizo comprar un mantel de color rojo como las velas. Después la arrastró hacía la carnicería para comprar un pollo para hacerlo asado.
Mientras Viviana estaba entretenida comprando no se dio cuenta de las intenciones de su amiga. Tampoco se percató de que su otro móvil sonaba dentro de su bolso.
Blanca la miró sin poderlo creer. Ideó un plan para hacerle confensar. Tuvo que esperar pacientemente a que terminara de comprar. Se dejó arrastrar sin protestar.
Cuando la acompañó a guardar las cosas al coche la convenció de tomarse un café con ella.
-¿Tienes algo que explicarme?- Preguntó Blanca dándole la oportunidad de explicarse.
-No sé a que te refieres.- Contestó Viviana confusa.
Entonces Blanca cogió su teléfono y marcó el número de Beba, cuando el móvil empezó a sonar Viviana no sabía donde meterse.
-A eso me refiero Vi. ¿Como es qué tienes el teléfono de Beba? A no ser que seáis la misma persona.- Dedujo en voz alta Blanca.
Viviana no sabía que era lo que debía decir, si mentía su amiga lo sabría. Pero tampoco quería decir la verdad.
El silencio fue suficiente para Blanca.
-¿Sabes dónde te metes? Dan es una persona prepopente, egoísta e inmadura. Además es mujeriego y un camello. No sé qué más cosas pero seguro que todo malo. Por no hablar de que es hijo del enemigo de tu padre. ¿Sabes a lo qué te arriesgas jugando a ser su mujer? Tu padre puede ser el menor de tus problemas.- Dijo Blanca preocupada. Y Viviana se revolvió en la silla incómoda.
Era consciente de todo lo que le decía ella, ya lo había pensado más de una vez. Así que sencillamente explicó:
-Créeme que he pensado mucho en los riesgos. Incluso intenté ignorar la situación. Intenté que me gustara Steven para poderme alejar de Dan. Pero en el corazón no se manda. Y mi corazón llevaba tiempo sin tener motivos para latir. Pero cuando desperté al lado de él sin recordar nada encontré un motivo para volverme a enamorar.-
Blanca pensó y pensó, pero no encontró más motivos para convencerla que dejara a Dan.
Le cogió las manos con cariño para decirle:
-Prometeme que tendrás cuidado. La vida de Dan es la de un mafioso. Y él ha admitido que tú eres su debilidad.-
-Lo prometo.- Juró con una sonrisa Viviana.
Después se despidieron, Blanca tenía que arreglarse para su cita con Toro y Viviana tenía que cocinar.
Cuando llegó al apartamento se apresuró en poner el pollo en el horno, pelo patatas e hizo una ensalada que metió en la nevera.
Después lavó ropa y limpió el apartamento. Terminó y se dio una ducha. Se vistió con el coniunto de lencería y se puso el delantal. Pensaba sorprender a Dan.
Colocó el mantel en la mesa junto con los platos, los cubiertos, la ensalada, el vino y las copas. Y los candelabros.
Su móvil vibró avisando de la entrada de un mensaje.
"Estoy en camino, veinte minutos más o menos"
Entonces puso la ropa en la secadora.
ESTÁS LEYENDO
Locura Desenfrenada
RomanceViviana esta feliz con su vida. Ama su profesión. Pero de repente ve como su pasado regresa a ella recordandole cosas que debían estar enterradas. Daniel ha regresado para luchar por ella. Y no se irá sin recordarle lo mucho que se amaron. ¿Consegui...
