La más pura y placentera sensación existente corría por mi cuerpo causando visibles reacciones. Sentía como el más dulce elixir corría por sus venas haciéndome perder el control, su miedo me incitaba a probarlo una y otra vez. No podía resistir ni negar lo que mi cuerpo sentía, deseaba y necesitaba aquel delicioso líquido carmín en mi sistema.
La inocencia que emanaba aquel delicado humano era excitante y a la vez dolorosa. Mi mente me exigía no hacerle daño, pero mi corazón y mi cuerpo entero me incitaba a dañarlo.
Después de todo, era una vampira. Y eso es lo que los vampiros hacíamos,dañar.
Mis pies quería tomar el control y caminar hacia el humano, mis puños eran apretados con tanta fuerza al punto de lastimarme sin control alguno; mis ojos estaban completamente rojos y mis colmillos eran visibles sin pudor alguno. No quería lastimarla.
Sabía que en algún momento lo haría,mi parte cuerda jamás ganaría la batalla.Mi sed por la sangre era mayor a cualquier cosa, no podía pensar con claridad.
—Hazlo,Dasha—me incitó—.La deliciosa sangre que corre por sus venas quiere ser probada por ti.
Sus palabras me hacían desearlo más de lo que ya lo hacía.
—¡Cállate!— exclamé exaltada.
—Ésta vez lo dejaré pasar porque disfruto ver tu agonía—rió burlón, divertido de la situación—, sé que deseas beber de él,sólo déjate llevar. Después de todo, es nuestra naturaleza.
Gruñí enojada.
No podía aguantar un segundo más, necesitaba sangre en mi sistema.Sabía que pronto me lamentaría, pero no podía pensar con claridad. No con él humano aquí.
Me abalancé sobre el chico que se encontraba atado de piernas y manos, y sin cuidado alguno clavé mis colmillos en su cuello.Un ahogado gritó salió de su boca incitándome a cavar mis colmillos con mayor intensidad, y así lo hice.Bebí de su exquisita sangre hasta que la vida abandonó su cuerpo. Sentía como la adrenalina brotaba de mi cuerpo, sintiéndome completa.
Su sangre me llevó a un éxtasis que no sentía hace muchos años.Muy pocas veces he bebido de humanos, aprendí a controlarme y beber únicamente de animales.Ésta vez no me controlé y me dejé llevar.
Me sentía pésimo,había matado a un joven inocente lleno de vida.
Me separé bruscamente de él sintiéndome fatal después de tal acto. Los restos de sangre aún se hallaban en mi boca, testigos de lo que hice. Me limpié violentamente y lágrimas cayeron por mi rostro.
—¡¿Estás contento?! —pregunté a Arek, quién se encontraba viendo todo desde una esquina —, acabo de matar a una persona inocente.
Mis lágrimas brotaban sin cesar de mis ojos, simplemente no me importaba verme mal frente a él en aquel momento; lo único que podía sentir por mí misma en aquel momento era repulsión. Me odiaba.
—En realidad,sí —explicó con una sonrisa en su rostro —. Es más, deberías ir acostumbrándote a beber de humanos porque mientras estés aquí lo harás y créeme que eso será todo lo que te reste de vida.
Su expresión fría me daba a entender que todo lo que decía no eran más que verdades. Tenía claras intenciones conmigo, quería hacerme una persona oscura como él.
—Conmigo no sucederá —pensé.
—¿Por qué haces todo esto?—pregunté firmemente, intentando saber sus intenciones con mayor claridad.
Caminó lentamente hacia mí con las manos entrelazadas en su espalda. Su expresión, nuevamente, no transmitía nada.
—Es una buena pregunta, debo reconocer —explicó dando círculos a mi alrededor—. Quizás porque me encantaría conocer cada una de tus debilidades.
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Almas Eternas
VampirEl recuerdo de aquella cálida noche de verano me erizaba la piel, y no es para menos, ese día encontré a mi otra mitad. Pasé cuatro siglos buscando a quién sería mi compañera de eternidad, y cuando finalmente la encontré, huyó de mi. No soy una...
