No, debía ser un error.Tessa, mi pequeña hermana,¿sería capaz de hacer algo así?claro que no, ella jamás ha demostrado otra cosa que no fuese afecto hacia mí.
La pequeña niña que solía decirme cuánto me amaba, y recordaba que algún día sería como yo. Esa niña que enternecía hasta al corazón más frío con su dulce sonrisa, enamoraba a cualquiera que se le acercara y ganaba el cariño de muchos.
No podía creer eso, era demasiado. Quizás él se confundió, porque no le encontraba explicación lógica a sus palabras. Y sí, confiaba en él, pero era ilógico que Tessa me haya entregado.
¿Por qué lo haría?
-¿Qué? ¿De qué hablas, Arek?
Sus ojos buscaban conectar con los míos en un intento desesperado de calmarme, pero no podía, estábamos hablando de mi hermana, de mi pequeña hermana.
-Dasha, escúchame, ¿Sí?-asentí rápidamente-. Sé que sonará loco para ti, o quizás no creas en mi palabras, pero debes escucharme atentamente.Unas horas antes de encontrarte, recibí una carta un tanto extraña. En ella decía claramente que sabían tu paradero, y que me lo dirían, supuse que buscaban algo a cambio pero no fue así. Lo único que especificaba era que no delatáramos a la persona que te entregó. Pensé que fue una propuesta extraña, pero aún así, acepté. Esa misma tarde,envié a Elliot a un encuentro con esa "persona". Decidí que era mejor enviar a alguien más, debía ser precavido ante una situación de desconfianza, además, Elliot sabría manejar la situación. Me comunicó que no había visto rasgos definidos de aquella persona, pero que sí había notado el color de su cabello y por su complexión física pudo saber que se trataba de una mujer. Además, recordaba el tono de su voz, dulce y suave.No le había tomado importancia hasta hace un par de semanas, cuando él se la encontró en una reunión del Consejo Vampírico, y pudo saber con exactitud, que se trataba de ella...
-¡Arek,no! Debe ser un error, cualquier puede equivocarse. Tessa no haría algo así, jamás.
Sentía desesperación ante tal situación, mi mente se negaba a creer tal estupidez. Tessa era inocente, era incapaz de dañar a su familia.La conocía demasiado para dudar de su lealtad.
-Dasha, déjame terminar. La he estado espiando desde hace semanas, y todo indica que ella fue.¿No has notado actitudes raras de su parte?Es decir, cuando volviste al Castillo,¿ no te incitó a regresar a mí?
Su rostro reflejaba tranquilidad, pero sus ojos me indicaban lo contrario,sentía desesperación. Su cabello estaba alborotado y sus manos se movían raramente al hablar, como si quiera hacerme entender algo que no podía, y claro, estaba acusando a mi hermana.
Intenté pensar en algo extraño de su parte, y sí, lo encontré.Pero para mí no tenía nada que ver con odiarme o algo así.
-Ella sólo quería lo mejor para mí. El día en que regresé, tuvimos una charla y ella me dijo que debía enfrentarte algún día, aunque, había ocasiones en que se encontraba en tu contra, pero en la mayoría sólo me empujaba a ti...
-¿Lo entiendes,ahora?.Mi intención no es herirte, sino que es mantenerte a salvo.Yo sólo quiero que protegerte, Dasha.
Acercó nuestros cuerpos y nos brindó un abrazo reconfortante. Acariciaba mi cabello con suavidad, como si temiera lastimarme. Sentía como su corazón latía en una pausada melodía eterna, y me encantaba ser la causante de aquello.
-Lo sé, Arek. Confiaré en tu palabra.Yo deseo que tengamos la paz que tanto necesitamos,¿por qué todo es tan complicado?¿Por qué nos sucede esto?
- Quizás porque yo soy el causante de todo.
Sonrió con tristeza y no pude evitarme sentirme peor. Él no tenía la culpa de nada, él sólo era otra víctima de los juegos del destino.
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Almas Eternas
VampireEl recuerdo de aquella cálida noche de verano me erizaba la piel, y no es para menos, ese día encontré a mi otra mitad. Pasé cuatro siglos buscando a quién sería mi compañera de eternidad, y cuando finalmente la encontré, huyó de mi. No soy una...
