Capítulo 29:"Lealtad"

6.2K 481 13
                                        

La furia brotaba visiblemente por mis poros, mi rostro estaba completamente rojo, y no era precisamente por algo bonito, no. Sentía como mis palabras hacían eco en su mente y cómo intentaba encajarlas en algún rincón de su cerebro, claro, para poder responderlas. Mis pies parecían tararear una rápida canción no tan melodiosa y mis manos chocaban contra mis muslos proporcionándoles suaves golpes. Su vista estaba fija en mi pero parecía estar en otro lugar. Desde luego, su actitud comenzaba a exasperarme, y cuando más me decidí a exigirle respuestas, comenzó a hablar.

-Puedes preguntarme lo que sea-explicó-,responderé lo que desees.

Asentí y por un momento no supe qué preguntar. ¡Quería respuestas y ni siquiera sabía las preguntas!

Que inconciente, Dasha.

Dejé que todo fluya, si funcionaba bien y sino también. Luego tendría tiempo de meditar mis acciones.

-Explícame la razón de que el crístalet se encuentre aquí.¿Por qué te lo dio?

-No sé exactamente -curvé una ceja curiosa-, sólo se que me lo entregó y dijo que si algún día deseaba recuperarla sólo debía entregarte, es decir, realizar el ritual de las dos vías. Supongo que pensaba que al yo no tener alma, no podría enamorarme y entregaría fácilmente a mi otra mitad. Falló, yo me enamoré.

Mi corazón latió, como si fuera humana nuevamente. Claramente no lo era, pero él me hacía sentir cosas que sólo un humano con sentimientos lo haría.

-Está bien... -murmuré -,¿Qué hay de tu relación con Abdel?

Por su reacción, no esperaba esa pregunta de ninguna manera, estaba sorprendido. De inmediato su cuerpo entero se tensó, pero aún así no fue motivo para perder esa confianza que emanaba.

-Como te habrás dado cuenta, jamás nos llevamos bien...

-¿Por qué?

Sabía que quizás me estaba metiendo en terrenos profundos, pero yo tenía derecho a saberlo. Después de todo, el prometió decirme todo.

Había sospechado de su mala relación el día de nuestra unión, aunque me costaba entender el porqué si Abdel parecía ser un buen hombre. Las pocas veces que lo había visto, fue amable y caballeroso conmigo.

-Desde pequeños él siempre quiso tener todo lo que yo tenía, a pesar de que nuestros padres siempre nos trataron de igual forma a ambos, él parecía no entenderlo. No te dejes engañar por él, Dasha. Aparenta algo que no es,siempre lo ha hecho. -explicó. Silenció unos segundos y prosiguió-.Cuando mi padre abandonó el cargo y me lo cedió, él enloqueció y le exigió muchas cosas a mi padre, e incluso sacó a relucir todos mis errores. Cuando la verdad era que, yo había obtenido el cargo sólo por ser el hermano mayor -concluyó y mi cara de sorpresa fue notable -. Tú no conoces su verdadera personalidad, yo sí. Y créeme cuando te digo que un Abdel amable es nada más y nada menos que una ilusión, él sabe perfectamente como fingir una doble personalidad.

Sí, no conocía del todo a Abdel, por lo que no podía darme el lujo de tener una postura firme sobre él. Lo único que sabía era que él había sido amable conmigo cuando más lo necesite, y prefería sacar mis propias conclusiones sobre su personalidad. Podían ser ciertas sus palabras -así como no -, pero no quería prejuzgarlo.

-Él fue quien estuvo cuando más lo necesite... -susurré -, ¿Y si son simplemente paranoias tuyas? ¿Y si lo dices por celos? Porque déjame recordarte aquella vez cuando lo alejaste de mí.

Él pareció dolido ante mi respuesta, pero rápidamente adoptó una expresión de desconcierto.

-¿En serio piensas eso? Admito que sentí celos en aquel momento, pero eso no tiene nada que ver con esto... -Lo interrumpí.

Almas EternasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora