Su rostro era todo un poema en aquel momento, no emitía palabra alguna. Estaba comenzando a pensar que quizás mi presencia no era bien recibida.
Mi hermana menor, Tessa, siempre ha sido alguien muy dulce con todos. Aún recordaba cuando de pequeñas jugábamos juntas, había crecido tanto.
-¿No le darás un abrazo a tu hermana? -hice un puchero -. Te he extrañado, Tess. ¿Tú no?
Cuando logró salir de su ensoñación, se dirigió velozmente hacia mí y me abrazó fuertemente. Su abrazo era reconfortante para mí, significaba mucho.
Su precioso cabello rubio platinado se encontraba un poco más corto de lo que recordaba; su apariencia seguía siendo la misma de una joven de 17 años, aunque en realidad tuviese 410 años.
Siempre ha sido una joven admirable, pero muy reservada cuando se trataba de su vida privada. Ella era como un cielo repleto de estrellas en su punto cúlmine, estrellas cuáles algún día dejarán de brillar y te quitarán la oportunidad de apreciarlas. Solamente con su familia era más abierta, aún así, era una gran vampira de la sociedad europea.
-¡Claro que te he extrañado, hermana! -chilló alegre-. No sabes cuánto me alegra tenerte aquí nuevamente, es sólo que entré en un estado de shock porque no te veía hace un siglo entero -explicó -. Imagínate, ver a mi preciada hermana luego de tanto tiempo es sorprendente.
Sonreí sincera. Yo la había extrañado mucho.
-Lo sé, cariño.
Nos dirigimos a la sala principal para poder hablar tranquilas.
-¿Has vuelto para gobernar? -preguntó cautelosa.
Asentí.
-Sí, Tess. Creo que es hora de aceptar mis responsabilidades. Sé que es tarde para entenderlo, pero no es justo dejar de lado a la sociedad por mis problemas personales.
Ella asintió levemente.
-Me parece bien -se tocó el puente de la nariz. -Cuándo quieras te cederé el cargo, sólo debo pedirte algunos días para poder arreglar unos asuntos¿Sí?
No tenía apuro alguno por retomar el mando, esperar no me vendría mal ya que podría tener algunos días de descanso más con mi familia y amigos.
-Está bien, luego de que arregles tus asuntos.
Su rostro me indicaba que quería preguntarme algo, y sabía sobre qué.
-Dash... -habló con suavidad -, ¿Qué sucederá con Arek?
Suspiré.
Realmente no sabía que sucedería exactamente, sólo sabía que intentaría evitarlo lo más que pueda.
-No lo sé, Tess. La última vez que lo vi fue en aquel baile dónde lo conocí y trató de mantenerme cautiva. Sólo se que debo evitarlo pase lo que pase.
-Sabes que algún día tendrás que enfrentarlo. Quizás no es tan malo como dices.
La miré con las cejas arqueadas.
- ¿Por qué lo defiendes? - repliqué -,pensé que me apoyarías.
Ella negó rápidamente.
-¡No lo defiendo! Sólo intento ver lo bueno en las personas,yo sinceramente creo que todos tenemos nuestro lado bueno.
-Tess, tú eres muy amable con las personas... -repliqué-, él no es una buena persona y tal vez jamás lo sea.
Sabía perfectamente cómo era Arek Nikolov, lo había comprobado el día de la fiesta. Tenía un aura realmente oscura, su personalidad era fría y calculadora.
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Almas Eternas
VampirosEl recuerdo de aquella cálida noche de verano me erizaba la piel, y no es para menos, ese día encontré a mi otra mitad. Pasé cuatro siglos buscando a quién sería mi compañera de eternidad, y cuando finalmente la encontré, huyó de mi. No soy una...
