capítulo 29.

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Harry


 

El timbre sonó y yo me levanté de inmediato de mi asiento, con el único pensamiento de salir corriendo del instituto para encontrarme con Niall. Lo extrañaba, y solo quería llegar hasta él para abrazarlo y arrullarlo en mis brazos.


 

-Hey, Harry... -Saludó Jhon, un chico que cursaba unos grados mayor que yo y con quien alguna vez crucé palabra. Le devolví el saludo con la mano y este sonrió, para luego marcharse.


Llegué a la entrada y miré a todos lados, logrando divisar a Luke y a Michael a unos metros de mí. Intenté escabullirme entre todas las personas para que estos no me vieran, pero me fue imposible, ya que cuando iba en mitad de camino, estos empezaron a gritar mi nombre a los cuatro vientos.


Resoplé con fastidio y me caminé hasta ellos, con una sonrisa falsa en los labios. Quería llegar a Niall lo más pronto posible, y estos dos imbéciles deciden llamarme justo cuando no tengo paciencia y tiempo. Son tan pendejos.



 
Llegué a su lado y estos me saludaron alegremente. Les sonreí con un poco de fastidio y me recosté sobre un muro.


 

-¿Han visto a Daisy? Dijo que tenía algo que decirme pero no la veo por ningún lado –Comenté, a lo que ambos chicos se giraron hacia mí, de forma sincronizada. Aquello era aterrador, además de que ambos portaban la misma sonrisa en el rostro.


 

-No, desde el receso que desapareció –Dijeron ambos al unísono, mientras que se miraban con el ceño fruncido. Me encogí de hombros y le resté importancia al asunto. La esperaría por unos 10 minutos, si esta no aparece, entonces me iré, no puedo hacer esperar a Niall.


 

Mientras que esperaba a la impuntual de Daisy, le envié un mensaje a Niall, informándole que me tardaría.


"Nialler, bebé, creo que no llegaré de inmediato, he quedado de esperar a Daisy y la pendeja aun no aparece. No te preocupes, si en poco no llega, iré contigo ¿Ok? Pero no te vayas" –Yo.


Suspiré y luego saqué un cigarrillo, para que la espera no se hiciera tan eterna y aburrida. Miré el mensaje una vez más y este ni siquiera tenía un chulito. Fruncí el ceño y acerqué el celular a mi rostro, como si con eso fuese a hacer que el mensaje fuera leído por Niall.


Él nunca me deja esperando 5 segundos, siempre responde al instante mis mensajes, pero ahora ni en visto lo dejó. Me pareció algo extraño, ya que siempre está conectado a esta hora.



Me incorporé en mi lugar y tiré el cigarrillo al suelo, sin siquiera terminarlo. Volví a intentar, con la esperanza de que esta vez sí respondiera.


"Niall, ¿Estás ahí? ¿Por qué no respondes? ¿Acaso paso algo? ¡Respóndeme, cariño!" –Yo.



 
Respiré hondo y apreté mis puños al ver que el jodido mensaje estaba igual que el anterior, sin siquiera ser leído. Inhalé y exhalé un par de veces, tratando de apartar todo tipo de preocupación que empezaban a llenar todo mi cuerpo.


 

-¿Harry? ¿Qué pasa hermano? ¿Por qué estás tan tenso? –Preguntó Michael a mi costado, con un tono de preocupación. Le miré con algo de confusión y una pequeña mueca, a lo que este simplemente frunció el ceño -¿Qué tienes? ¿Por qué esa cara? –Un horrible impulso de decirle que estaba preocupado por Niall, picó en la punta de mi lengua, haciéndose realmente agobiante. Me contuve y entonces negué con la cabeza, con relajación fingida.


 

-No pasa nada, ya sabes, siempre estoy así –Traté de sonar lo más convincente posible, mientras que rogaba a Dios para que este no sospechara y siguiera con sus tonterías.


 

Juego de venganzas -NarryHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora