Niall
Respire hondo un par de veces y me preparé mentalmente para todo lo que venía. No sabía que era lo que mi madre iba a contarme, tampoco sabía si era malo o simplemente algo absurdo, lo único que si se es que los nervios me están carcomiendo vivo en este instante.
-Siéntate Niall, esto tomara algo de tiempo –Asentí con la cabeza y tomé un poco de aire. No imagine que iba a ponerme tan nervioso, siento como si mi corazón quisiese explotar ahora mismo, y no sé por qué. Además, a eso sumémosle el hecho de que ese extraño chico no deja de mirarme como si fuera su ídolo.
Tomé asiento en uno de los sofás de la sala, alejado de mi madre y aquel chico. Prefiero estar lo suficientemente lejos de ellos por ahora, presiento que esto no saldrá bien.
Mi madre estaba completamente nerviosa, creo que mucho más que yo, ya que sus manos temblaban con descontrol y sus pies se movían de un lado a otro, con impaciencia. El chico que desconozco se sentó junto a ella, poniendo una mano en su hombro de forma reconfortante, como si fuese necesario hacerlo.
Trague saliva y me quede en silencio, mientras que miraba el suelo como si fuese la cosa más interesante del mundo. La sala se encontraba sumisa en un silencio perturbador, silencio que hace que mis nervios incrementen de sobremanera, ya que eso me indica que lo que mi madre tiene por decirme quizás sea grave.
Sentía como aquel chico no dejaba de mirarme, era completamente incómodo para mí, ya que ni siquiera lo conozco y no entiendo que hace aquí, con mi madre, y peor aún ¿Que tiene el que ver conmigo?
Levante la cabeza y me encontré con la mirada del chico, quien me sonrió de medio lado y levantó su mano en forma de saludo. Desvié la mirada y me quede observando la chimenea.
El maldito suspenso me estaba matando, y no entendía porque mierda tanta demora para decir algo. ¿Es que acaso no se dan cuenta que estoy muriendo? Parece que no. Mi madre tiene la cabeza gacha mientras que el chico le dice cosas al oído y la abraza por los hombros.
No lograba comprende ni una quinta parte de lo que estaba pasando. No entiendo porque mi madre está de esa manera, ni tampoco entiendo porque aquel chico estaba en mi casa. Joder, esto es mucho más complicado de lo que creí, realmente lo es.
Las palabras de aquel chico aún seguían clavadas en mi mente como si de una estaca se tratase. ¿A qué se refería con "Qué bueno es verte en persona"? Que yo sepa no tengo ningún primo lejano que tenga que conocer. Además, si así fuera, no creo que fuese tan grave como para que mi madre este así, tan mal.
Mi madre levantó la cabeza finalmente y se quedó mirándome. Sus ojos estaban completamente rojos, como si hubiese estado llorando toda la noche y el resto del día. Sus ojos me inspeccionaron por mucho tiempo, diría que pasaron minutos enteros en los que mi madre solo me observo en silencio, sin decir nada. Una lagrima silenciosa bajo por su mejilla, para luego ser seguida de otro y miles más.
Antes de que pudiera hacer algo o reaccionar ante lo que pasaba, mi madre ya había salido corriendo directo hasta la cocina. Iba a seguirla, pero la voz de aquel chico me detuvo.
-Déjala, necesita tiempo –Susurro el chico con calma. Me gire hasta el con el ceño fruncido, sintiendo un poco de enojo al escucharlo.
-No eres nadie para decirme como debo actuar, esa mujer me debe muchas explicaciones –El chico enarco una ceja un poco divertido, para luego incorporarse en su lugar.
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Juego de venganzas -Narry
FanfictionQuien iba a pensar que la vida de estos dos chicos se encontraría y que de juego en juego ambos terminarían enamorados. Niall Horan, chico abiertamente gay, temperamental, impulsivo y con un gran carácter, dispuesto a no dejarse de quien quiera pis...
