Niall.
No sabía con seguridad cuanto tiempo había pasado desde que mi mirada se vio perdida en algún punto del lugar y mis sentidos dejaron de reaccionar al entorno. Todo pareció detenerse de manera abrupta cuando aquel ser del cual no quiero mencionar el nombre, apareció frente a mí, tan campante y jodidamente cínico que me produce arcadas.
Difícilmente podía respirar, mis pulmones repentinamente se negaron a recibir el oxígeno, mientras que todas mis articulaciones parecieron ponerse de acuerdo para impedirme realizar cualquier tipo de movimiento coherente. Estaba congelado, no hay mejor palabra que pueda describir mi estado. Intentaba disimular, de verdad que lo hacía, pero el sentir aquella mirada peligrosa sobre mi cuerpo me cohibía de una forma gigante. Necesitaba ayuda.
-Niall, amor, ¿Estás bien? –El calor abrazador que inundó mi cuerpo en cuanto sentí a Harry a mi lado realmente se sintió como agua helada en medio de un desierto. Mis manos inmediatamente y por inercia se cerraron sobre sus muñecas, manteniendo mi mirada en aquel punto fijo en el suelo que tanto me había llamado la atención –Niall, estás helado... -Sus cálidas manos se deslizaron por mis mejillas, actuando en voz de la preocupación que emanaba de su cuerpo. Por el rabillo del ojo pude distinguir la gatuna sonrisa que se dibujó en los labios del innombrable, dejándome nuevamente sin respiración debido al temor.
-Ha-zza, no me siento bien –Susurré solo para él, dejando entrever cierto tono de debilidad que intenté ocultar de cualquier manera. Me sentía realmente enfermo, como si de repente un virus se hubiese instalado en mi cuerpo. Los mareos me golpeaban considerablemente y el sudor frío se me hacía asqueroso y sofocante.
-¿Qué tienes, bebé? –Quise responder fácilmente a aquella pregunta, decir algo para no preocupar a Harry, pero ni yo mismo sabía que era lo que me pasaba. Solo estaba esa sensación desagradable y el miedo palpable en cada poro de mi piel que me robaban el aliento.
-Harry... -Susurré un poco más bajo, conectando mi desesperada mirada con la suya, buscando gritarle de aquella manera que su jodido primo, aquel sujeto, me ponía mal. Sin embargo, lo único que hubo de mi parte fue una mirada impasible y unas ganas inmensas de echarme a llorar por todo y nada; así de patético.
-Mi vida –Podía identificar en él aquella confusión y la frustración de no poder entender porqué en mi rostro se formaba tal mueca, como si me estuviesen apuñalando –Dime que tienes, así podré ayudarte –Odiaba con toda mi alma no poder decirle directamente lo que sentía porque él estaba ahí, atento, tentando a mi suerte como si fuese un juguete, deleitándose con mi miedo, disfrutándolo al máximo.
-Solo abrázame fuerte y no me sueltes –Casi lloriqueé, lanzándome a sus brazos con la mayor fuerza que mi cuerpo me permitió, aferrándome inmediatamente a su ser. Este me envolvió rápidamente en un cálido apretón que me devolvió el alma al cuerpo y me permitió cerrar los ojos para suspirar con calma.
-Tan dulce –Murmuró con falsa felicidad el sujeto frente a mis ojos, logrando así que mi pobre e ingenuo novio sonriera. Gruñí por lo bajo y le lancé una retadora mirada a aquel que anteriormente me acosaba, abrazando cada vez más fuerte a Harry, quien no se enteraba de lo que pasaba.
-Oh, sí, soy un despistado. No te he presentado a mi novio –Harry sonrió y se separó de mí solo un poco, sin saber que con aquello provocó dos reacciones, ambas diferentes. Zayn se llenó de un aura tenso y demasiado pesado, tanto que me fue fácil olerlo y sentirlo al instante. Mientras que en mí, aquellas palabras, solo habían causado el peor de los miedos. No lo quería cerca de mí, simplemente le huía a su ser.
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Juego de venganzas -Narry
FanfictionQuien iba a pensar que la vida de estos dos chicos se encontraría y que de juego en juego ambos terminarían enamorados. Niall Horan, chico abiertamente gay, temperamental, impulsivo y con un gran carácter, dispuesto a no dejarse de quien quiera pis...
