Dilan no dejo de abrazar a su hermana, ambos se mantuvieron escondidos. Dilan se esforzó por distraer a su hermana y que ella no escuchara nada de lo que sucedía a lo lejos, aunque para él sería realmente difícil olvidar esos gritos. El tiempo parecía pasar mas lento de lo normal. Estuvieron todo el día y toda la noche escondidos. Hasta que finalmente, al llegar el alba todo se torno silencioso. No mas explosiones, no mas gritos, no mas humo.
Dilan, quien no había podido cerrar los ojos en toda la noche, despertó a Kate. La sujeto fuertemente de la mano y juntos caminaron hacia el pueblo. No tuvieron que acercarse demasiado para ver la destrucción, no quedaba ni una sola casa en pie. Cuando estaban mas cercas, Dilan, vio algo que podría darle pesadillas de por vida, entre las ruinas se encontraban cadáveres quemados, algunos ya casi calcinados, el pequeño sintió que su estomago se contraía ante tal escena. Entonces reacciono y con gran velocidad abrazo a Kate impidiéndole ver tan desagradable paisaje. Su pequeña hermana no comprendía esta acción e insistía en ir a buscar a su padre. Dilan no fue capaz de contestarle pues tenía una idea bastante clara de lo que le había sucedido a su padre.
Entonces a lo lejos se escucharon los cascos de unos caballos. Dilan se dio cuenta de que debía actuar rápido, a si que sujeto a su hermana del brazo, y contra las protestas de esta, la arrastro de nuevo al bosque. Pero esta vez no se detuvieron en su anterior escondite, siguieron corriendo, corrieron hasta donde sus pequeños cuerpos se lo permitieron.
Finalmente, después de correr por un par de horas se detuvieron y ambos cayeron al suelo fatigados y hambrientos.
Kate lloraba desconsoladamente, ella solo quería ir con su padre y ahora sus pies le dolían y su estomago rugía.
Dilan intentaba asimilar la situación en la que se encontraban y no era fácil. Pues la realidad es que se habían quedado completamente solos y ahora él era el único que se interponía entre su hermanita y la muerte. Asi que tenía que actuar rápido, la noche se acercaba y ellos estaban solos en medio del bosque.
Ese día lo único que pudieron comer fueron un par de nueces que recogieron, y como pudieron se treparon a un árbol a dormir. Dilan no dejo de abrazar a Kate en ningún momento, pues ella ahora era su responsabilidad.
A la mañana siguiente decidieron seguir su camino, Dilan sabía que no debía acercarse a la capital, entonces caminaron en rumbo contrario a esta hasta que salieron del bosque.
Estuvieron vagando un par de días, comiendo lo que podían y durmiendo muy poco. A Dilan todo le parecía un riesgo para Kate.
Finalmente llegaron a un pueblo, pero la gente solo los vio como un par de mendigos mas. Dilan decidió que se quedarían un tiempo ahí, pues no podía seguir exponiendo a Kate de esa manera. Rápidamente encontraron una grieta en una construcción abandonada, no era lo mejor pero al menos podrían dormir en paz.
Aunque hubo gente, que compadeciéndose de ellos, les daba las sobras de la comida, eso no era suficiente. Dilan había tratado de comer solo lo indispensable para que su hermanita pudiera comer mejor, pero sus esfuerzos parecían ser en vano. Pues los huesos se empezaban a hacer notar en el pequeño cuerpo de Kate.
Finalmente un día Kate enfermo. Dilan no sabía que hacer, estaba desesperado, no estaba dispuesto a ver morir a su hermana. Asi que esa noche la dejo sola.
Y cuando las calles del pueblo estuvieron vacías, Dilan no lo dudo. Entro en una casa con mucho sigilo y tomo todo lo que sus débiles y delgados brazos le permitieron y huyo a donde se encontraba Kate.
Esa noche, por primera vez, comieron como nunca antes lo habían hecho. Y por primera vez desde la destrucción de su hogar, Dilan pudo vislumbrar una tenue sonrisa en el rostro de su hermanita. Entonces él también se sintió feliz, sabía que lo que había hecho no era correcto, pero por Kate haría lo que fuera necesario.
A la mañana siguiente la noticia del robo se extendió por todo el pueblo, pero por suerte para Dilan nadie había visto nada, asi que momentáneamente estaban a salvo.
Pero todo empeoro, Kate enfermo mas gravemente y aunque Dilan le suplico al doctor del pueblo que la atendiera o que le diera un poco de medicina, este se negó diciendo que aquel que no podía pagar un tratamiento no podía ser un paciente. La furia inundo el pequeño cuerpo de Dilan, su hermanita podría estar muriendo y parecía que a nadie mas que a él le importaba. Asi que con una fuerza sobre humana para su cuerpo de 11 años derribo al doctor y tomo la medicina y huyo.
Pero varios sujetos fueron en su persecución al escuchar los gritos de ayuda del medico. Finalmente, Dilan fue acorralado en un callejón y mientras la gente lo rodeaba y lo insultaba. Él se temía lo peor. Sus temores se hicieron mas reales cuando lo empezaron a golpear. Temía dejar a Kate sola y no estar ahí para ella en su agonía. Kate moriría sola por su culpa. No podría cumplir con la promesa que le hizo a su padre, no podría proteger a Kate.
Entonces, dejo de sentir los golpes, su visión se torno borrosa.
"¿Esto es todo? ¿Aquí acabo todo? Lo siento Kate" fue lo que pensó antes de cerrar los ojos y sumirse en la oscuridad.
Lo que Dilan no sabia era que los golpes si se habían detenido. Alguien había intervenido en su ayuda. Alguien le había salvado la vida, tanto a él como a Kate.
Cuando Dilan despertó, ya era la puesta de sol. Pero algo era diferente, estaba recostado en una cama. Y por un momento pensó que todo solo había sido un mal sueño. Pero cuando giro su rostro se percato de su error. En otra cama a un lado de él, estaba recostada Kate. Pero su piel lucia extremadamente blanca.
Dilan se temió lo peor. Intento levantarse, pero su cuerpo no le respondía, se quito la sabana que lo cubría y se horrorizó ante lo que vio. Tenia una pierna vendada y su cuerpo estaba cubierto de golpes, de hecho el color morado predominaba en su piel.
-No esperaba que despertaras tan pronto- dijo una voz frente a él.
ESTÁS LEYENDO
Sangre de Reyes
AventuraKate y Dilan creían tener una vida normal con su padre, pero todo cambio el día que pidieron ir a la capital del reino. Ese día su destino se desencadenó trayéndoles sufrimiento y desesperación, hasta que una luz apareció, tuvieron un nuevo hogar q...
