62 │ACERTIJO

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CHLOE:

  "Estoy muerta en vida"  

Apenas podía moverme, cada partícula de mi cuerpo dolía. Pero no se comparaba al dolor que sentía en mi alma.

Estoy tendida en el suelo de una habitación metálica, encadenada del brazo izquierdo, no había comido nada además de un pedazo de animal podrido que Sean me ofreció.

Era peor que una cárcel, pero era mi castigo y agradecí esto a volver acostarme con hombres, o tal vez Sean estaba esperando el momento de llevarme hasta el dolor máximo, él lo manejaba por etapas. La etapa 4 era la peor, ya lo había experimentado. Seguramente apenas estoy en la primera etapa que es desgastarme hasta que no tenga conciencia.

Flashback:

Verlos confabulados, apenas podía conseguir mantenerme de pie, con un movimiento rápido. Lleve el arma a mi sien y apreté el gatillo.

No sentí nada, ninguna bala había perforado mi cráneo, estaba descargada, levante mi mirada hacia Sean y Marcus.

Lo que me encontré se me hizo terrorífico, La mirada de Sean había pasado de preocupación a diversión, pero la de Marcus estaba tan pálido y sus ojos desorbitados. pude ver como sus ojos se habían llenado de lágrimas contenidas.

En ese instante, supe que el tenía un plan entre manos y así se halla roto toda la confianza que había, debía aceptarlo. En un segundo volvió su mirada dura e impenetrable.

― Me alegro que estés viva― Sean me sonríe de forma macabra― Llévenla a la camioneta.

Dos hombres me agarran fuerte de los brazos haciéndome daño, me empujan con fuerza hacia la salida de esa gran residencia, y me tiran como un trapo viejo al asiento trasero de una camioneta blanca.

Mi cabeza se golpeó con la puerta, ahogue un grito de dolor. Pero lo que sucedió después me hizo gritar.

Uno de los hombres que era afroamericano, me abofeteo con mucha fuerza, rompiendo mi labio inferior, caí inconsciente después de sollozar de dolor."

No estaba muerta quería morir pero mi intento de suicidio había fallado tan estúpidamente que me daban ganas de reír, pero ahora algo iluminada mi interior a pesar de la mierda de lugar donde estaba.

IAN, IAN, IAN. No paraba de resonar en mi cabeza su nombre, si tengo una oportunidad de seguir viviendo es para salvar a Ian.

Lamí la sangre seca de mi labio inferior, mi muñeca dolía gracias a las cadenas que la oprimían con fuerza. Debo pensar en cómo puedo salir de este lugar.

Estaba consiente que Marcus me entrego, que del querer que le tenía ahora lo odiaba con todas mis fuerzas.

De repente el chirrido de la puerta, me hizo estremecerme con fuerza ocasionándome una punzada de dolor en mi brazo.

Alguien estaba abriendo aquella puerta, el medio se fundió en mí. Un rayo de luz fuerte me hizo parpadear un par de veces.

Es Marcus.

Sus ojos grises me escrutaban de una forma perturbadora. Ocultaba todos sus sentimientos como si tuviera miles de caras. Lo odio.

El cerró  la puerta con rudeza y se puso de rodillas para verme a los ojos, evite su miraba, comenzaba a arder en mi interior verlo tan cerca, el me traiciono.

― ¿Por qué lo hiciste? ― le susurre con rabia contenida.

El dudo por un momento, pero luego me respondió cortante.

VIDAS PASADAS© (#1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora