9. UNA CONFESION

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La imagen es del uniforme de la escuela.

Eric

Habíamos salido de la discoteca, Roxana estaba muy ebria y para matar una patrulla se acercaba, no dejaría que me llevaran a la estación de policía.

Tome el globo rojo, se lo puse en el vientre haciendo que ella pareciera embarazada eso fue lo unico que se me vino a la mente.

Pose mi brazo alrededor de sus hombros. Parecíamos una pareja de recién casados esperando a su hijo.

Una patrulla llego, un policía salio y nos pregunto que hacíamos a esa hora en ese lugar. Roxana iba a hablar pero yo le puse la mano en la boca para que no dijera nada. 

– oficial es que mi mujer no podía dormir así que decidimos dar una vuelta – le mentí con el corazón en la boca.

El policía no se veía muy convencido hasta que Roxana me quito la mano y se vomito.

Yo fui directo donde ella y sobe su espalda. 

– ¿mi amor estas bien? – le pregunte para que el oficial se creyera todo. 

– bueno me retiro, espero que se recupere señorita – dijo el policía.

Cuando vi que se había ido tome a Roxana en mis brazos llame a un taxi y nos fuimos a casa.

Ahora el problema era que ella se había dormido. Como carajo iba yo a entrar a casa sin hacer ruido con ella así.

La jale del brazo y la subí a mi espalda entre sin hacer un solo ruido, subí a su habitación la recosté sobre la cama y le quite los zapatos.

Cuando me detuve a verla sentí un estremecimiento en todo mi cuerpo. Era muy sexy por cualquier lugar que la viera.

Unas enormes ganas de besarle me invadió, no me contuve y cuando estaba a punto de darle el beso un horrible hedor a vomito me produjo nauseas.

Salí de su habitación casi volando, tome una ducha. Estaba muy cansado así que solo me puse unos bóxer negros y me fui a la cama.

...

Me había levantado solo a orinar unas cuantas beses pero regresaba al colchón.

– Eric, Eric, Eric – una voz femenina me llamaba, no me quería parar solo quería dormir.

De repente siento un peso en mi espalda. Ladeó mi cabeza quejándome un poco y miro que es la chiquitina de Maritza. 

– ¿no te piensas levantar? – ella me pregunta. 

– n... o – digo con mucha pereza. 

– pero que perezoso eres ¡LEVANTATE! – me grito en el oído izquierdo, eso hizo que me levantara de golpe.

– TUUUU ¡AHORA VERAS! – la amenace tomándola del brazo para luego atacarla en cosquillas, ella empezó a retorcerse en la cama soltando carcajadas. 

– Eric es... espera ha,ha,ha me vas a lastimar – me dijo intentando escapar de mi pero no se lo permití.

De repente ella me jala fuerte para escapar y yo quedo encima en una posición algo sexual mi miembro quedo en su entrepierna, mi mano sostenía la suya sobre su cabeza y nuestros rostros quedaron muy cerca.

Miro su cara sonrojada – q... quítate d... de encima – tartamudea. 

Yo reacciono y me aparto de ella – lo siento – me disculpe algo incomodo al darme cuenta que estaba en ropa interior.

JUEGO SÚCUBODonde viven las historias. Descúbrelo ahora