En una ciudad donde las apariencias engañan y los jóvenes se dividen por un rango estilo pirámide que en la sima de ella están los que mandan.
Roxana Ferre es considerada la chica mas sexy en su escuela y Eric Gomes es constantemente acosado.
¿Que...
No sé porque le dije eso, me dio tanta vergüenza que de camino a la casa no me atreví a verlo, de solo imaginar en lo que estaba pensando me hacía sentir aun peor.
Cuando llegamos, corrí al baño tenía que refrescar mi cabeza, no se me podía notar lo agobiada que estaba.
Subí a mi respectiva habitación, me cambie y salí lo más tranquila que pude.
Mis tíos con mi papá estaban en la sala conversando mientras que los chicos estaban en el comedor molestando. Me senté en las escaleras con la mente en blanco ya ni sabia en que pensar, pasaron algunos minutos cuando vi a Maritza acercándose al comedor.
¡What the hell! Pero esta chica no pierde oportunidad ya está queriendo pegársele a Eric.
No hice nada solo espere y vi que movimiento ella haría.
– ¿Eric y qué? – pregunto Víctor
– ¿Qué de qué? – respondió Eric
– ¡hay no te hagas! Dinos cual es mejor las gorditas buenas o las flacas – dijo Aníbal.
El solo los miro con una sonrisa en la cara y contesto – a mí me gustan las dos – al escuchar las palabras de Eric a Maritza se le ilumino el rostro.
– ¡¡hay!! Deja de mentir tienes que escoger una de las dos – intervino Andrés, antes de que Eric respondiera me levante.
– Pues es obvia la respuesta a ustedes les gustan así – dije mientras me desabotonaba mi blusa, automáticamente los chicos me miraron.
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– ja, ja, ja ya sabemos quién gana – hablo Andrés.
Maritza me miro con rabia y luego se acercó más a Eric. Pero yo Roxana Ferrer no se lo voy a dejar fácil
– ¿Eric que piensas? – me acerque a él prácticamente enseñándole mi pecho. El trago saliva y me miro de reojo – no hay necesidad de responder tú ya sabes la respuesta – me dijo.
No pude evitar reír al verle las caras a Maritza y Andrés estaban rojos de la rabia
– hay mejor cambiemos el tema ya que alguien no deja de aprovechar el momento para presumir el tamaño de sus senos –
– ¡ay! Hermanita no te sientas acomplejada, no eres la única plana en el mundo –
– ¡¡¿Qué?!! Para que te informes yo puedo tener el mismo tamaño de tus senos, si yo quisiera pero no me interesa parecer una muñeca hueca como tú –
– ¿de verdad? Hermanita no te mientas a ti misma. Aun teniendo un par de implantes en el pecho yo seguiría siendo mejor que tu –
– ja, ja, ja lo dudo porque en lo único que me ganas es en el tamaño del pecho, ¡NADA MAS! –