CAPÍTULO 16-.

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Hemos estado dando vueltas por el centro hasta que hemos encontrado una tienda de trajes.

La tienda se llama <<El mundo de gala>> es una tienda no muy grande pero está llena de trajes y lo más importante solo de caballero. Aunque tal y como van las cosas me compro uno de mujer y no creo que nadie se diese cuenta, eso ya lo haré otro día, me empiezo a reír para mis adentros.

Empezamos a buscar y Trevor me ha enseñado unos trajes a cada cual más ridículo, uno dorado entero, otro rosa y otro rojo chillón.

Me he decidido por una chaqueta azul más bien oscura con unos pantalones del mismo color y una camisa blanca.

— ¿Corbata o pajarita? — Me pregunta Trevor con una corbata en una mano y una pajarita en la otra.

— Pajarita creo — Respondo no muy seguro de haber acertado en mi decisión.

— Vale, buena decisión — Dice poniéndose la mano en la barbilla.

Tras unos minutos buscando me trae una pajarita negra, me parece bonita pero no me convence.

— Si bueno, creo que es un poco aburrida — Digo sin convencerme del todo.

Voy por el escaparate viendo las distintas pajaritas: verdes, rojas, naranjas, con estampado de patitos, de cangrejos, con rayas de cientos de colores, ahora mismo creo que ni las mujeres tardan tanto en elegir algo.

Entonces veo una, es granate con puntos blancos, me gusta bastante. Voy hacia ella y la dependienta se da cuenta de que me ha llamado la atención.

— Excelente decisión, con el traje que te has cogido esa pajarita queda perfecta — Estoy por decirle que a estas alturas hasta una con luces de neón me vale.

Me la pruebo y me miro al espejo, me gusta la combinación de todo, me compro también los zapatos negros y sin dudarlo me voy a pagarlo.

— Vale, todo serán trescientos quince dólares por favor — Dice la dependienta sonriente.

Menos mal que me traje todos mis ahorros.

Saco el dinero y se lo doy pero nada más rozar mi mano con su mano otra vez empieza a dolerme la cabeza, vuelven las visiones, es el mismo edificio de antes pero ahora todos los de su alrededor se derrumban también y en el cielo... Otra vez esa niebla, está por todo el cielo haciendo círculos, atravesando edificios y destruyéndolos.

El miedo se apodera de mi cuerpo pero cuando voy a gritar todo acaba, me llevo la mano a la cabeza, siento como palpita mi sien izquierda.

— ¿Te encuentras bien? — Me pregunta la dependienta.

— Si... solo ha sido un mareo — Intento sonreír aunque sin mucho éxito.

La chica asiente y salimos de la tienda con el traje y todo comprado, ya es por la tarde y las terrazas están llenas de gente tomando café.

— ¿Qué hacemos ahora? — Digo mientras vamos andando por el centro del pueblo.

— Vamos a alguna cafetería y nos tomamos un café — Me responde animado.

Buscamos alguna terraza para estar pero no hay ninguna libre, terminamos en una cafetería antigua. Es la típica cafetería de los años ochenta y al parecer no la han limpiado desde esa fecha.

Nos sentamos en uno de los bancos y una camarera nos sirve unos cafés, no está nada mal el café y Trevor se pide un trozo de tarta de chocolate, en la televisión están echando un documental de animales cuando de repente se corta y sale un hombre hablando, en ese momento todo el mundo se apelotona para ver qué ha pasado.

Lo Invisible LI#1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora