CAPÍTULO 37-.

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Su cara se torna seria, casi cabreada diría yo, aprieta los labios lo que hace que su boca no sea más que una fina línea.

Un silencio inunda el despacho, Aswad nos estudia de arriba abajo sin cambiar su cara.

— Empezad — Su voz es seca, casi parece estar escupiendo las palabras.

Se me ha hecho un nudo enorme en la garganta que me impide tragar y apenas respirar, miro hacia mis compañeros que parecen tener la boca sellada, nadie se atreve a decir nada.

— Venga, estoy siendo benevolente con vosotros. Podría eliminaros del mapa en este preciso instante y no resultaría un problema mayor — Su voz tiene un tono amenazador que me pone los pelos de punta.

— Nosotros solo... nos perdimos — Me justifico sin dar mucho detalle.

Observo cómo Aswad piensa detenidamente mi respuesta, se levanta de su silla y se pone detrás de nosotros. Nadie se gira, me pongo lo más recto posible al sentir su áspera mano pasando por mi cuello, el olor a colonia es aun más intenso y me resisto a que me dé una arcada, es inaguantable.

Quita la mano de mi cuello y pasa por mi lado posicionándose delante de Susan, le agarra de la barbilla y le posiciona uno de los mechones detrás de la oreja. Una imagen realmente enfermiza dada la situación.

Una vez está al lado de Taison Aswad le coge las manos a este y las examina cuidadosamente, el miedo es visible en los ojos de Taison quien traga saliva ruidosamente mientras Aswad se coloca delante de nosotros.

— Podría mandar que os cortaran las manos pero creo que sería una pena desaprovechar tanto potencial — Un silencio el cual se podría cortar con un cuchillo nos invade esperando el veredicto como presos a punto de ser condenados a pena de muerte — Sin embargo no os pondré castigo sois libres, pero mucho cuidado con lo que hacéis a partir de ahora — Su voz suena extremadamente falsa, no me lo creo — Venga podéis iros — Una voz animada sale de él y nos marchamos sin dudarlo del despacho.

Avanzamos hasta el jardín y nos dirigimos hacia la estructura de cemento que pertenece a nuestro grupo, subimos hacia las habitaciones pero nos detenemos en el comedor donde se encuentran todos.

Mis tripas rugen y reclaman algo de comida, nos ponemos en cola sin hacer ningún comentario, nos sentamos en una mesa separados de todos.

— Menos mal que no ha pasado nada — Taison dice aliviado mientras se entra en la boca lo que parece ser un trozo de pollo.

— No creo que esté todo arreglado — Susan asiente, al parecer piensa igual que yo — Creo que trama algo más grande — Después de esta afirmación nos sumimos en un silencio total, solo con los sonidos de los cubiertos y conversaciones de fondo.

El miedo debería haberme quitado el hambre pero siento que soy un pozo sin fondo, me como mi ración y aún teniendo más hambre me obligo a dejarlo estar. Miramos uno de los muros en los que han colocado nuestro horario, mientras más avanza la fase de prueba nos meten cosas nuevas, los ojos se me abren como platos al leer las palabras <<Magia de combate>>

Espera un momento ¿Magia? No es posible, si es verdad que quizás tenemos algunos poderes pero ¿Magia? Eso solo es posible en los libros y películas.

Me como la cabeza en el trayecto hacia una sala, hay algunas mesas separadas y un hombre, a diferencia de casi todos aquí este tiene una mirada dócil y saluda a la gente a la vez que vamos entrando.

Una vez todos estamos dentro cierra la puerta y se pone en medio alzando la voz.

— Hola a todos principiantes, mi nombre es Jaime y seré vuestro maestro en la defensa — El hombre de piel morena tiene toda la pinta de ser hispano por su acento — Lo primero de todo es que no os imaginéis esto como la magia que veis en películas o leéis en las novelas — Mis pensamientos se estabilizan un poco, todo va volviendo a la normalidad — Es simplemente que vuestro cerebro puede usar la energía que tenéis para fabricar un haz de luz que os ayudará en la lucha.

Lo Invisible LI#1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora