-15/7/2014-
Lo siento, he conocido a alguien... ✓✓
Ese alguien que me hace reír con apenas unas palabras, o si más no, me saca alguna que otra sonrisa. Una persona a quien le puedo hablar de humor absurdo y se q se reira.
He conocido a alguien q me quiere tal y como soy y eso es lo mas importante.
Asi q lo siento, pero M, te dire esto cada día ♡ ✓✓
¡Qué susto! Pensé que se lo decías a otra persona :) ✓✓
A quien querias q se lo dijese? xD ✓✓
Solo queria decirte algo "bonito", ya q tu siempre tienes algunas palabra para mí... ✓✓
[Conversación Skype]
—O soy yo, o cada día te veo más bonita... Te sienta genial ese corte de pelo—le dijo él con una sonrisa.
—Gracias, pero creo que eres tú quien me ve con buenos ojos. —Esmeralda sabía que desde que le había dicho lo que sentía algunas cosas habían cambiado. Cada vez que le escribía sentía una especie de cosquilleo y por delante de todo se sentía feliz al saber que alguien pensaba en ella.
—A veces siento que odio la pantalla a través de la cual nos vemos, si tan solo pudiera... Rompería todas las distancias y haría todo lo posible por irte a ver. Por dejar de saber que te veo y estás a mucha distancia.
»Me haría muy feliz poder decir que tengo una novia preciosa y genial a quien quiero con locura. Pero es difícil ser algo más que dos personas que viven en un mismo mundo cuando cada uno vive en un lugar distinto.
—No sé qué podría hacer para acortar un poco las distancias—dijo ella—Pero son complicadas las relaciones a distancia, porque principalmente lo que más se extraña es no poder simplemente abrazar a la otra persona, lo normal, cuando tienes pareja.
—Pero sí que se pueden hacer otras cosas—comenzó a decir pero Esmeralda le interrumpió.
—¡Pervertido!—rió.
—Iba a decir que lo que te permiten las relaciones a distancia es conocer a la otra persona primero por su forma de ser y después conforme avanza el tiempo y una relación va progresando llega el momento en el de conocerse...—cuando Esmeralda se dio cuenta de que había malinterpretado sus palabras, se avergonzó al instante—Me acabo de dar cuenta de que cuando te sonrojas y te pones nerviosa eres adorable.
Por toda respuesta, Esmeralda aún sintió que sus mejillas se teñían de rojo.
—No hace falta que te avergüences, solo me limito a decir la verdad, Esme—Miguel sonreía y Esmeralda no podía parar de pensar en la suerte que había tenido, por haberle encontrado.
Estaba a punto de decirle algo más cuando la puerta de su habitación se abrió. Su hermano Javier se quedó mirando con sorpresa hacia la pantalla del ordenador.
Al instante, Esmeralda cerró la pantalla del ordenador y se enfrentó a su hermano.
—¿Qué querías?—preguntó directamente.
—Solo quería comentarte unos contratiempos con un pago que ha habido en la empresa... Pero veo que estabas ocupada. ¿Quién era ese?—preguntó y Esmeralda lo pensó unos segundos, ¿quién era él para ella? Lo había pensado bastantes veces, pero aún no tenía respuesta.
Justo cuando estaba por responder, la pantalla del móvil se iluminó y Javier miró hacia los mensajes.
—¡Oye! ¿Nadie te ha enseñado a respetar la privacidad de los demás?—exclamó Esmeralda mientras le arrebataba el móvil, pero había sido demasiado tarde, Javier ya había leído algunos mensajes y había sacado sus propias conclusiones.
—Pobre infeliz, hermana—dijo con una sonrisa sombría—ahora veo porqué tanto interés en ir a Venezuela, no era que te interesase el viaje, sino la persona. ¿Cómo le has conocido? ¿Por qué hablas con él?—no paró de formularle varias preguntas a lo que ella no respondió absolutamente nada.
—No te importa una mierda lo que haga con mi vida, ¿lo entiendes? Y si no, me da igual—se cruzó de brazos mientras que señalaba en dirección a la puerta y le apremiaba a irse—cuando pueda revisaré los últimos movimientos de pago en la empresa, así que gracias por el encargo. Vete.
—Solo te diré algo, Esme, reza para que no le diga a papá y mamá con quién estás hablando. Ya eres mayor para saber con quién hablas, y yo no soy el niñero de nadie. Bueno, la parte buena, es que con tanta agua de por medio, será difícil que te quedes embarazada. Le haces un favor a la humanidad. Aunque, me sorprende que alguien te pueda llegar a querer, no te imaginas la de veces que he pensado que no somos de la misma familia, sin duda uno de los dos es adoptado.
—De verdad, querido hermano, que me gustaría ser yo la adoptada. Porque eso querría decir que no llevo la misma sangre que tú, ¡pedazo de animal sin cerebro!—gritó mientras que harta de sus palabras le empujó para irse de su habitación.
Cerró los ojos con fuerza, pero eso no pudo evitar que una lágrima de rabia se escapara.
Ella no había hecho nada malo, no entendía así, porqué su hermano le odiaba tanto.
ESTÁS LEYENDO
Número equivocado
RomantikSu historia comenzó con un simple mensaje: "Querida Amelia [...]", enviado al destinatario equivocado. Cuando Esmeralda lee el mensaje de Miguel, una persona desconocida para ella, entenderá cómo a veces, las personas que menos conocemos, pueden pas...
