Capitulo 7.

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Estaba preocupado, estresado, apunto de darme un colapso, la verdad es que ni se.

Jared, Ele, Liz y yo hemos estado buscando en todos los rincones de España, utilice mis contactos, Jared los de él, pero no, ni rastro de mi pequeña, o bueno lo era.

No sabía qué hacer, como sentirme, que decir.

Todos me miran con lastima como preguntándose de que si el suicidio fuese uno de mis opciones en estos momentos.

-Estoy cansada- Susurro Liz, y me sentí mal, estamos desde muy temprano buscándola, ninguno de nosotros fuimos a trabajar, y todo es mi maldita culpa.

-Dejaremos de buscar- Les dije a todos, y nos sentamos en un banca que estaba disponible a pocos metros de nosotros.

-Pero...- Me hablo Ele y la interrumpí.

-Ella se marchó con un objetivo, que fue alejarse de mí, así que, ¿Para que buscarla?- Baje la mirada y sentí la mano de alguien en mi hombro.

-No sé porque tengo la impresión de que volverás a tus viejos hábitos- Dijo Jared, y reí.

-A lo mejor no lo sé- Lo mire y Liz rodo los ojos.

-¿De verdad?, Por Dios Nicolás, ya estas mayor, tienes deberes con tu trabajo, con Siane, no debes estar por ahí tomado, o haciendo de tu vida una total mierda- Me regaño Liz, y me alce de hombros.

-Estas cansada, debes ir a tu casa, tienes responsabilidades con tus hijos- Le guiñe el ojo y me levante.

-Gracias-

Les sonreí y me fui.

No sabía si necesitaba un café, a lo mejor una botella de cerveza, o comer salchipapa.

No lograba organizar mis ideas, mi mente no dejaba de gritarme lo imbécil que soy, y mi conciencia me rogaba que regresara a casa.

Siane y Ayleen me llamaron, solo les comunique que estaba vivo, no quería hablar con nadie, no quería que me miraran, y por primera vez, no iba a acostarme con cualquier puta para sacarme a Amber de la mente.

Es que todo esto es una total mierda, Por Dios, ¿Qué hice? ¿Cuál fue el motivo para que se fuera?

Llegue a considerar que a lo mejor fuera porque estaba cansada de mí, de mis berrinches, mis celos, mis estupideces.

A lo mejor no fui esa persona que ella buscaba, que necesitaba a alguien mejor, que estuviera atento y la haga sentir única.

Puede que le gustara otro, y la mejor decisión que tomo fue alejarse, que fácil fue reemplazarme. No debí significar mucho para ella.

Llevaba horas caminando, que ya me dolían los pies, pero tampoco quería irme a mi casa, y lo peor es que no sé dónde demonios estoy y mi celular está muerto.

Pero alcance a ver un mensaje de Sofí, esta triste por lo sucedido con Amber pero feliz por su nuevo bebe, cuando quise responderle se apagó el celular.

Pase por un Starbucks y me compre un café bien cargado y volví a salir, las personas me miraban como si alguien me fuera golpeado.

Me tomaba el café mientras caminaba, hasta que decidí sentarme en la orilla del Puente de Isabel II.

En un ataque de rabia, lance el café y por un momento perdí el equilibrio y sentí la mano de alguien en mi hombro.

-Por Dios Nicolás, ¿no pudiste escoger otro lugar para meditar?- Se sentó a mi lado Eleonor.

-¿Me estabas siguiendo?- La mire con el ceño fruncido, y esta se apoyó su cuerpo en el barandal.

-Tal vez si, tal vez no, no lo sé- Sonrió.

-No debiste, tienes responsabilidades con...- Mire el cielo, ya era de noche al rededor de las nueve y algo, y esta me interrumpió.

-Lo que te dijo Liz te dejo marcado ¿no?, Ohh, pero yo te dijo algo y por un oído te entra y por el otro te sale- Rodo los ojos y reí.

No la mire, me sentía cansado de tanto pensar, así que apoye mi cabeza en sus piernas, cerré los ojos y esta comenzó a acariciarme el cabello.

-Solo una explicación, ¿Mucho pedir?- Seguía con lo mismo, pero creo que al menos eso me debía, pero no, no obtuve una mierda.

-A lo mejor no me quería tanto como ella decía, ni yo era tan irremplazable como creía-

-Nico...- Dijo como en forma de regaño, pero la interrumpí.

-La ame tanto que no me dieron ganas de amar a nadie más- Solloce, y lágrimas brotaron de mis ojos, y se perdían en mis mejillas.

-Siempre habrá alguien que siempre será tu debilidad, que si ella sonríe yo también sonreiré, y aunque me falle, yo siempre estaré ahí- Abrí los ojos, y ella ya me miraba, así que obligo a que me levantara y me pudiese abrazar.

-Esta situación te cambio- Le susurre riendo.

-¿Por qué lo dices?-

-Me abrazas con más frecuencia- Sentí como me pellizcaba y reí.

-Idiota, solo te apoyo, sé que es difícil para ti todo esto-

-Colócate en mi posición, si fuese Jared quien te dejara, ¿Qué hubieses hecho?- Me soltó y la mire, torció los labios y se alzó de hombros.

-No lo sé, nunca me he imaginado una vida sin ese imbécil-

-Y exactamente eso fue lo que me paso, nunca me imaginé una vida sin ella, y por eso me estoy desvaneciendo poco a poco- Le sonreí a medias y volví a apoyar mi cabeza en sus piernas.

-Debemos ir a casa- Susurro y negué.

-¿Por qué?-

-Aun no- Solté un respiro, y mi pecho se volvió a comprimir, mi cuerpo temblaba, pero era por el frio que estaba sintiendo.

Eleonor se inclinó un poco y coloco su chaqueta encima de mí.

-Ele...-

-Colócate esa mierda antes de que me arrepienta- La mire y esta me guiño el ojo.

-Siempre quise a alguien que se quedara aun después de ver lo desagradable que puedo ser- Mis ojos ya me pesaban y los fui cerrando poco a poco.

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Escuche susurros por parte de alguien pero no lograba identificar de quien era, después de un tiempo pude escuchar a Liz, Siane, Eleonor y Ayleen.

Mire a mi alrededor y estaba en la casa de Eleonor, donde solía ser mi habitación, volví y me tire en la cama.

-Hola tío- Abrió la puerta Jade y se sentó a mi lado.

-Hola Bebe- Ni siquiera la mire, solo cerré los ojos de nuevo.

-¿Cuándo volverá Tía Amber? La extraño- La mire y esta hizo un puchero.

-Yo también- Solté un suspiro, y la tome en mis brazos para luego quedarme dormido.

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Stay By Me.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora