Capítulo 3

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El sábado en las mañanas eran el momento favorito del más joven del matrimonio Min, pues eran esas horas las que usaba para sentir que era útil en su casa y que de hecho, hacía algo por Yoongi.

Siendo el día libre del mencionado, solía despertarse tarde por lo que el castaño elegía levantarse temprano a ayudar a la señora de la limpieza con las tareas, además de preparar el desayuno y servirselo en la cama puntual. Si bien no había necesidad de colaborar en las tareas, él lo hacía de gusto pues sentía algo de culpa en dejarle todo a la adulta mujer.

La señora Hwang era la ama de llaves de la familia Min desde hacía ya 25 años por lo que en cuanto Yoongi decidió que era momento de mudarse juntos a la nueva casa no dudó en pedirle que se fuera con ellos. La amable señora se había negado aclamando el sentimiento de lealtad que tenía para con Hyo Ye, la señora Min, más teniendo en cuenta la situación personal que afrontaba la misma en su separación. Pero el joven Min supo convencerla cuando le ofreció dinero extra para la universidad de su hijo y un horario flexible, pidiéndole que trabajara solamente durante el periodo de vacaciones que le correspondía en la mansión Min, tiempo en que él se encargaría de conseguir alguien tan confiable y calificado como ella.

Jungkook al oír esto se sintió terrible, pues era culpa de que él no supiera llevar una casa que la pobre señora tuviera que trabajar sus vacaciones. Siendo así, decidió mentirle un poquito a Yoongi. Todos los días, en cuanto su esposo se iba el hacía su rutina de tengo-mucho-tiempo-libre hasta que Hwang llegaba entrada la tarde, allí comenzaba su trabajo. Los primeros días él se había encargado de observar bien como hacía todo y aprender, la semana siguiente comenzó a ayudar en pequeñas cosas y preparar una merienda para la mujer, diciéndole que tomara descansos, para el final del primer mes ambos hacían las tareas a la par -pues los berrinches del menor podían con cualquier insistencia de ella- y finalizando el segundo mes, Jungkook ya no dejaba que la señora Hwang bajara sus pies del sofá durante las tres horas que se suponía trabajaba en su casa. Varias veces la mujer mayor quiso contarle a Yoongi que en realidad no trabajaba nada y devolverle el dinero antes de finalizar su tiempo predispuesto en esa casa, pero Jeon siempre le rogaba que no lo hiciera pues sabía que ella necesitaba el dinero, además, no era como si no le ayudara en la casa, porque la cena era seguro que no la preparaba él.

Así era la rutina semanal, la de los sábados era diferente pues debía tener mucho cuidado que Min no despertara temprano y viera su pequeña mentirita piadosa. Cada mañana de fin de semana le dejaba dormir hasta las 11, para él trabajar desde las 8 y tener todo listo procurando despertarlo de la mejor manera.

-Deja que yo lo haga Kookie~ -Hablaba suave la señora. -Un día no va a matarme.

-No~ Usted debe quedarse allí y terminar su té y galletas. Yo puedo batir la crema solo. -Imperó el menor a la vez que comenzaba a vertir el contenido lácteo de la pequeña caja en el recipiente. -Espero a Yoongi hyung le guste mi tarta de frutos rojos... es lo más simple para hacer. -Comenzó su ardua tarea de batir a mano, pues había roto la batidora la semana anterior.

-Le encantará, yo solía prepararsela cuando era niño.

-Ese es el problema, su comida es deliciosa y la mía...

-Aun estás aprendiendo pequeño, además le pones corazón y eso es lo importante.

-Espero que mi corazón tenga buen sabor porque es seguro que lo que me cocino para el almuerzo no. -Hizo una mueca provocando la risa de la mujer mayor. Minutos más tarde cuando la crema estuvo lista la misma le ayudó a sacar la tarta anteriormente preparada del refrigerador y a esparcir la blanca mezcla encima. -Bueno, al menos se ve linda, hasta casi podría decir que se ve como la de la foto de la receta.

Trophy - YoonKookDonde viven las historias. Descúbrelo ahora