Con una afelinada mirada, fija en los ojos negros ajenos, Kibum tomó asiento frente a Min y a un lado del Kim menor. -Voy a ser breve porque tengo cosas que hacer aquí junto... Yoongi, vine a chantajearte con evidencia de lo que te dije ayer por teléfono, por si no te dejé muy convencido. -Mencionó firme el mayor mientras sacaba de su bolso un sobre con impresiones de las capturas de pantalla de las que aparentemente eran las conversaciones entre este y Jonghyun en las cual se especificaba el hecho de que Min quería su nombre en el desfile para atraer la atención de un modelo en particular, además de otras conversaciones con mujeres a las que no conocía de nombre pero que en esas capturas parecían informarle a Kibum lo que sucedía entre Yoongi y Jungkook en la celebración donde se conocieron por primera vez, detallando como el mayor parecía buscar a alguien entre la multitud y su salida conjunta a mitad de la fiesta. La que más llamó la atención de ambos fue la de una chica llamada Krystal, que le comunicaba al mayor estar justo detrás de Min y Kim durante el desfile de modas al momento en que estos hablaban del plan que tenían para esa noche y para Jeon.
Todo se sumió en silencio hasta que Namjoon lo interrumpió preguntando: -¿Qué diablos es eso?
-Eso, cariño, se llama inteligencia colateral. ¿No has oído de mi? Soy diseñador de indumentaria pero mi otro trabajo es el tráfico de información para esta empresa, ¿No te lo comentó tu amiguito aquí presente? -Con una sonrisa amable, Kibum prosiguió. -Deja me explico -Hizo una pausa, pensando por donde iniciar. -Tengo una cadena de salones de belleza y boutiques por todo Seúl, a esos lugares suelen ir gente de la alta sociedad y gente que le gusta jugar a serlo; en este último grupo suelen estar las aventuras de los ricachones. La gente que trabaja para mi suele oír cosas por casualidad, cosas muy interesantes que a algunas personas pueden servirles para, no sé, ¿Sacar provecho?
El Kim menor alternó miradas, anonadado por lo que escuchaba, no porque no supiera que aquello era una realidad en ese ámbito, sino por el hecho de que Yoongi se llenaba la boca diciendo lo poco que le agradaba Kibum como para ahora venir a enterarse de que este siempre fue su "fuente confidencial". -Entonces... ¿Tu fuiste quién le dio la información de Jungkook en primer lugar?
-Ahí te equivocas, me encantaría poder decir que fui el contacto de tan prolífica unión, pero no es mi obra, yo sólo brinde los medios para que se conocieran. Mi mejor trabajo para Yoongi fue otro. -Acotó alzando una ceja desafiante, buscando incitarlo a que hablara por sus propios medios, ya que en su opinión, este llevaba mucho tiempo en silencio sólo viendo las imágenes en el escritorio. -¿No vas a decirlo? Estabas muy feliz cuando te traje esa-
-Suficiente. -Interrumpió Min. ¿Qué quieres? Dilo y lo tendrás. -Finalizó serio. Logrando que su amigo le mirara con extrañeza.
-Jonghyun. Quiero a Jonghyun, no, está bien incluso si nunca es mío. -Se corrigió a si mismo. -Quiero la ayuda de ustedes dos para impedir que cometa el peor error de su vida, no esperaba que cooperaran de buena gana, así que traje eso -Señaló al escritorio de Min donde aún estaban las evidencias. -Como hemos tenido nuestros buenos momentos de cooperación y que yo de hecho tengo interés en que a esta compañía le vaya bien debido al duro trabajo de Jjongie, lo haré sencillo para todos. Sólo tengo dos copias de éstas capturas. -El castaño asintió. -Una aquí en mi USB y otra en mi drive en casa. Si ambos me ayudan con los que les pida y se comprometen a arrastrar a Jonghyun a mi fiesta el sábado que viene, les daré acceso para que la borren personalmente, sin trucos ni trampas, hasta los dejaré a solas con mi computadora si quieren revisarla.
Ambos menores cruzaron miradas al instante, tratando de descifrar en la expresión del otro lo que pensaban de la situación. Yoongi por una parte, era consciente que si bien Kibum era peligroso por su manejo en el flujo de información privada, no era un mentiroso o estafador como para desconfiar de sus palabras, de hecho, estaba seguro que ese hombre frente a él era casi al único al que le confiaría cada uno de sus dichos sin ponerlos en duda. Por otro lado, Namjoon no terminaba de entender como habían llegado a ese punto en que podían ser chantajeados a tal nivel, era definitivo que a él le faltaba información y eso era algo que como mano derecha de un Min, no se podía permitir.
-Y bien, ¿Tenemos un trato?
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La mañana había transcurrido más rápida de lo que hubiera deseado. Entre desayunos llenos de enchastres y risas de parte de los pequeños, Jungkook se la pasó disfrutando de la alegre compañía de los sobrinos de Taehyung.
No iba a mentirse a si mismo, estaba agotado y eso que apenas era medio día, pero en misma medida, no podía estar más feliz de no estar sólo en la enorme casa. A pesar de que estaba teniendo problemas para hacer que comieran lo que preparó para comer, no cambiaría un segundo.
-¿Una mordidita más? -Consultó con voz aguda. Recibiendo una mueca chistosa en respuesta, se resignó. -JaeYeon, ¡por favor! -Pasó deprisa a su plan B, haciéndole una mirada de cachorro al mayor de los tres niños, buscando que este se pusiera de su lado.
-Nopi dopi -Replicó el pequeño. -Mamá dice que si BaekHee no quiere comer no hay que obligarla, sino no darle el postre.
-¡No! ¡No es justo! -Reclamó la niña. -¡No quiero comer más porque esto no sabe como la comida de mami! -Siguió en un tono que Jungkook pudo catalogar como indignación pura, lo cual sólo le causó más ternura.
-Esas son las reglas de mamá y hay que obedecerlas. -Volvió a hablar el hermano mayor, esta vez sacándole la lengua a su consanguinea.
El mayor rió antes la situación, más, prosiguió a buscar una solución al problema, como el adulto responsable que era, claro estaba. -Bien, entonces... ¿Qué puede hacer el tío Kook por ti para que esto tenga el sabor de la comida de tu mami? -Inquirió con voz aterciopelada tratando de calmar el creciente mal humor de la adorable pequeña.
-No sé... No quiero decirlo. -Respondió con un puchero sumamente tierno.
En su interior, Jungkook se moría por pellizcar esas inmensas mejillas tan redonditas, pero por fuera le daba una mirada suave de comprensión, buscando que ella se sintiera en confianza para hablar con libertad.
-Vamos~ puedes decir lo que quieras~ -Le animó una vez más, sonriendo al verla separar los labios para comenzar.
-Es que no sé que le falta porque no sabe a comida...
Y fue allí que Jungkook comprendió que a veces los niños pueden tener opiniones realmente crueles.
RIP jk
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Trophy - YoonKook
AcakJeon Jungkook es el nuevo vecino, un vecino perfecto, si le preguntaban a los demás residentes. Siendo un joven de tan sólo 21 años logró lo que la mayoría solo soñaría; se abrió paso en el mundo del espectáculo como modelo predilecto de su patrocin...
