Con rapidez bebió el contenido de su taza sin despegar la mirada de ésta. No sabía que debía decir o hacer, por lo tanto, se decidió por extender el silencio en el cual llevaba desde prácticamente que llegó ante la presencia de ese hombre.
Estaba nervisoso, no iba a negarlo, pero al menos intentaba disimularlo comenzando a mirar en los alrededores de la habitación en la que se encontraba mientras esperaba a que el contrario volviera a su lugar, frente a él. Comenzó a divagar sobre la elegante decoración que había allí hasta que una voz a su derecha capturó toda su atención.
-Qué gustas para acompañar esa taza de Akbar que tanto pareces disfrutar~ ¿Algo dulce o salado? -Consultó cpn tranquilidad el contrario, acercándose lo suficiente como para que pudiera verlo a los ojos.
-Yo... Eh...
-Tienes cara de que te gusta más lo dulce. -Aquello le produjo gracia, pues sus noonas solían decirle lo mismo cuando apenas lo conocían y era muy tímido como para hablarles de frente. Asintió suave y vio como él volvía a irse a la cocina en busca de los bocadillos. -No tardaré, sé que por aquí tengo unas deliciosas galletas. -Continuó hablando desde la cocina con normalidad. Jungkook respiró más tranquilo, pues ese hombre parecía ser agradable, lo cual lo relajaba y alentaba a ser más confiado con este. -Aquí tienes, galletas de granola y frutos rojos, ¿Son de tu agrado?
-Ah, sí -Contestó de prisa con la mirada clavada en los dulces bocadillos que se encontraban en el plato que traía en las manos el mayor. -De hecho los frutos rojos son de mis favoritos.
-Pues adelante entonces, no te cohíbas~
Tres galletas más tarde, ninguno había vuelto a decir nada, sólo se miraban el uno al otro mientras comían y bebían sus respectivas tazas de té. Decidido a terminar con aquello, tosió un poco para aclarar su garganta, sorprendiéndose por la sonrisa que le estaba dando su anfitrión. -Entonces, ¿Ya tienes una respuesta a mi propuesta? -Consultó tranquilo; Jeon asintió y el contrario amplió su sonrisa. -Y como has venido a decírmela personalmente, ¿Puedo asumir que es una afirmativa? -Volvió a asentir, esta vez contagiándose de la risueña mueca del rubio.
-He decidido ayudarlo señor Kim, puede-
-Kibum, dime Kibum porque si vuelves a decirme señor voy a asesinarte. -Cortó aún en un tono relajado.
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-Y entonces él dijo que si no lo llamaba por su nombre iba a asesinarme~ -Escuchó como el contrario reía y bufó, ¿Qué le resultaba tan divertido? Le dio una mirada de reprimenda, tratando que entendiera el mensaje.
-Bien, mal momento para reírme... Aunque yo ya te había advertido sobre él, no tienes derecho a decirme nada Kook, yo ya-
-Bueno. -Cortó sin más. -El asunto es que en definitiva no podemos faltar a su fiesta, porque el plan será culminado allí, ¿Entiendes hyung? -Escuchó el quejido de su esposo, pero decidió ignorarlo del todo. -También creo que necesitaremos una ayuda extra de-
-Jungkook, esto es mala idea. -Anunció firme, recibiendo una mirada atónita del pelinegro. -No creo que debamos involucrarnos en asuntos de terceros, más teniendo en cuenta que de hecho tu ni siquiera conoces tan bien a Kibum cómo para ayudarle tan ciegamente como parece que éstas decidido a hacer. Contrario a lo que pensaba, no recibió un grito o una queja de parte del menor sino, que este con tranquilidad, alzó ambas cejas mirándolo fijo antes de bajar sus palillos sobre la mesa y decirle:
-Lo sé, pero el quiso comprar mi ayuda con regalos y en vista de que disfrutaste tanto la cena de ésta noche ya no podemos decirle que no hyung, porque la carne que comiste tan bien recién era el soborno y la forma en que la cociné me la enseñó él ayer cuando visité su casa. -Sin poder creer lo que oía, Yoongi cerró los ojos maldiciendo por lo bajo. Ya estaba hecho, habían firmado un pacto con el diablo prácticamente. -Todo saldrá bien Yoongi hyung, tu parte es fácil, sólo debes hablar con tu socio ese y contarle sobre lo feliz que eres de vivir conmigo y lo mucho que le agradeces que le haya pedido a Kibum su ayuda para el desfile de modas en el que nos conocimos, luego vas y sacas el tema de lo bueno que es él, miente si es necesario, sé que quizás no te agrade ese hyung pero debemos ayudarle. Somos su último recurso.
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Trophy - YoonKook
CasualeJeon Jungkook es el nuevo vecino, un vecino perfecto, si le preguntaban a los demás residentes. Siendo un joven de tan sólo 21 años logró lo que la mayoría solo soñaría; se abrió paso en el mundo del espectáculo como modelo predilecto de su patrocin...
