Capítulo 28

875 154 63
                                        

Jungkook siempre se consideró a si mismo una persona tolerante. En la primaria, cuando sus padres peleaban entre gritos e insultos, sabía tolerar la presión e irse a jugar a otro lado para evitarlo como ningún otro niño de siete años podría, en sus primeros años de la secundaria toleraba muy bien a esos típicos abusivos que lo marginaban por "aún jugar con muñecos a los trece" refiriéndose a sus figuras coleccionables de Marvel, en sus últimos años de la misma, aprendió a tolerar a aquellos compañeros que intentaban hundirlo sólo por ser mejor que ellos en lo académico. Incluso en su corta vida de adulto, toleró la falta de tacto de su primer agente y jefes cuando le exigían cumplir con ciertos estándares impuestos para la vida del modelaje, sin mencionar cuando tuvo que tolerar todo tipo de rumores acerca de él y su misteriosa personalidad de parte de la prensa amarillista.

Pero ahora, luego de haber oído sin querer la conversación de Jimin y Yoongi, no estaba tan seguro de poder ser tolerante con el amigo de su esposo. Sobre todo si tenía en cuenta lo mentiroso que había sido en cuanto llegó, pues su mejor excusa para ir a visitarlo y cumplir con lo acordado entre los mayores fue nada menos un absurdo "Hola, vine a ver a Seokjin, invítame a almorzar así no parece sospechoso que esté aquí" cuando él bien sabía que Yoongi le había contado de las vacaciones por exámenes para Kim.

-Es una pena que no esté... hace mucho que no puedo verlo. -Hablaba Jimin desde la cocina, pues además de haber insistido en quedarse a almorzar porque según él "ya estaba allí de todos modos", prácticamente se había indignado de ver que Jungkook iba a almorzar ramen instantáneo, instalándose en la cocina como si fuera su propia casa. -Puedo jurarte que casi olvido su perfecto rostro. -Suspiró Park de forma exagerada y dramática.

-Ajá. -Respondía Jeon desinteresado a todo lo que éste pudiera decirle, puesto que era tolerante con muchas cosas, pero no con las mentiras. -No quiero ser grosero, pero voy a serlo de todos modos. ¿Qué diablos haces aquí todavía? -Alzó un poco más la voz para que le oyera desde la otra habitación.

-¿No es obvio? No te dejo comer esa porquería y te ayudo a alimentarte bien~ -Oyó metales chocando y la puerta de su horno ser abierta, causando su curiosidad. -¡Ya está, en quince minutos almorzaremos!

-No voy a agradecertelo si eso esperas, yo estaba bien con mi tazón de-

-Cállate y deja de ser tan idiota conmigo, te lo agradecería. -Dijo un ya exasperado Jimin, dejándose ver en la sala con el ceño fruncido. -Sinceramente estoy cansado de tus niñerías y si no fuera porque eres grande y musculoso, ya te hubiera dado los golpes que se nota, te hacen falta. -Finalizó dejándole con la boca abierta.

-Lo siento. -Murmuró sin saber que decir realmente luego de esa situación.

-Que bueno que seamos personas civilizadas. -Comentó sonriente, pasando a sentarse en el sillón a un costado del de el azabache. -Ahora vas a contarme porque mi mejor amigo lleva varios días con cara de cachorro abandonado y yo voy a escucharte atentamente antes de decir cual de los dos es el idiota ¿De acuerdo?

Abriendo los ojos cual platos, Jungkook comenzó a recordar la pelea del sábado en la noche, intentando decidir por dónde empezar a explicar.

Cinco días antes.

-Un... niño. ¿Quieres adoptar un niño? -Preguntó Min incrédulo.

-Bueno, o una niña, como prefieras. Pero no digas "quieres" porque lo haremos los dos. -Explicó tranquilo, tomando su vaso con tranquilidad para beber de éste. -¿No te parece una maravillosa idea? Con ello podremos traer alegría a esta casa, formar una familia y-

-No. -Cortó el mayor ganándose la mirada anonadada del contrario. -Me preguntaste si me parecía buena idea y no, no me lo parece. No me mires así. -Explicó al notar el cómo le miraba. -Piénsalo Kookie, no creo que estemos listos para ello, es una decisión enorme y nosotros-

Trophy - YoonKookDonde viven las historias. Descúbrelo ahora